09 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
El estado de euforia contenida que se vive en el Barcelona se trasladó ayer a los despachos con el nombramiento oficial de Johan Cruyff como presidente de honor del club. En el acto estuvo presente la junta directiva para homenajear al mayor «referente» del barcelonismo. El holandés estuvo flanqueado por antiguos compañeros de armas, como Quique Costas o Alexanco y Pep Guardiola, en representación de la plantilla actual. También acudieron Puyol, Xavi, Iniesta y Valdés. «La base de mi mentalidad ha sido siempre que la gente se divierta jugando. Es básico para mi filosofía. El balón tiene que ser un amigo, y no un enemigo», dijo en su discurso el ya presidente de honor del Barcelona.