Geografía de los sonidos coruñeses

Ángel Varela

A CORUÑA

Tras la elección del mar del Orzán como el que mejor suena del mundo, La Voz ha investigado qué sensaciones auditivas definen a los distintos barrios coruñeses

22 mar 2010 . Actualizado a las 11:54 h.

Las gaviotas, el mar y la gente paseando. Son los tres sonidos que distinguen el paisaje sonoro de A Coruña. Quien lo afirma es un especialista en grabar a qué suenan las distintas geografías de la ciudad. Responde por Suso Seoane y es miembro del colectivo gallego Escoitar, que desde el año 2005 se han convertido en unos pioneros del registro de los paisajes sonoros del país. Tras la elección del murmullo del mar del Orzán como el más bonito entre los 621 que se presentaron a un certamen internacional en Polonia -que tenía como objetivo promocionar las ciudades marítimas-, La Voz ha profundizado en el tema para descubrir qué sensaciones auditivas mandan en la urbe.

Seoane, que lleva años grabando e investigando los sonidos de los diferentes barrios coruñeses, explica como lo que el denomina los paisajes sonoros estacionales son otras de las señas de identidad sónicas de una ciudad en donde la predominancia del mar, las gaviotas y la gente paseando indica que los automóviles tienen «menos presencia que en otras ciudades gallegas como podría ser, por ejemplo, Vigo, que tiene más tráfico». Esos sonidos estacionales made in Coruña serían celebraciones como el San Juan -«zonas como Riazor y el Orzán son sónicamente espectaculares ese día»-, los carnavales -«la música y el jolgorio en sitios como la calle de la Torre hacen de esas fiestas algo especial en A Coruña»-, y el día de Difuntos -«es muy curioso el paisaje sonoro que se produce en el cementerio de San Amaro durante esa jornada»-.

El concierto de San Agustín

Otra de las grandes señas de identidad de A Coruña son los sonidos de los diferentes mercados de la ciudad. Escoitar aprovechó los que emanan de San Agustín para realizar una experiencia sonora única. Fue en el 2007 en los Cantones, cuando el Centro Coreográfico Galego bailó al son de una composición de corte clásico que, en lugar de las secciones de cuerda o viento, utilizó sonidos grabados en el mercado coruñés como si de instrumentos se tratase.

Seoane está realizando ahora un completo trabajo de grabación para definir los sonidos principales de cada barrio coruñés. Unos registros que permanecerán documentados para siempre. «Imagínate que pudiésemos escuchar como sonaba la calle Panaderas hace cien años», concluye.