El Plan General de Ordenación Municipal de A Coruña ha recibido hasta el momento catorce alegaciones, justo cuando se ha consumido la mitad del plazo para que los ciudadanos planteen las revisiones que consideren sobre el planeamiento.
A falta de un mes para completar el trámite de exposición pública, que expirará el 18 de febrero, la Concejalía de Urbanismo prevé que el mayor número de alegaciones se presenten en los últimos días, ya que «por el momento está habiendo muchas consultas», indicó Obdulia Taboadela. La responsable municipal del área está manteniendo además distintos contactos con las entidades vecinales interesadas por resolver dudas acerca del futuro urbanístico de sus barrios.
Casa del Agua
Taboadela indicó que el mayor número de consultas, que se atienden en la exposición abierta en la Casa del Agua, se refieren a aquellas zonas donde el nuevo PGOM supondrá un cambio en la calificación del suelo, se prevé el desarrollo de polígonos o cambios en zonas consolidadas.
La concejala de Urbanismo aseguró que se estudiarán todas las alegaciones y se abrirá un proceso de contestación. Paralelamente, el Ayuntamiento está solicitando informes a las administraciones concernidas para agilizar al máximo la tramitación y, una vez completado este paso con la incorporación o no de modificaciones, se remitirá el plan urbanístico a la Consellería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio. El departamento autonómico deberá emitir un informe ambiental antes de pasar el documento a la aprobación provisional del pleno, que se espera se lleve a cabo en torno al verano.
Después, el PGOM deberá volver a la Xunta, que podrá decretar su conformidad total con el planeamiento, dar su visto bueno con correcciones, denegar parcialmente el plan o rechazarlo en su totalidad. Taboadela aseguró que confía en que, si todo va bien, la Administración autonómica resuelva dar su aprobación dentro de este mismo año.