La barandilla que separa el inicio de la calle Falperra con Alfonso Molina se mueve. Los vecinos de la zona alertan que la valla lleva varios días en mal estado, lo que supone un peligro inmenso para los viandantes. Denuncian que para avisar del peligro solo se puso una cinta plástica pegada a la barandilla, sin cartel alguno y, lo que es peor, «sin que desde el Ayuntamiento vengan a arreglar el problema», apuntaba ayer uno de los residentes en la zona.
Muchos lamentaban el hecho de que continúan barandillas en mal estado después del desgraciado accidente en el que murió una turista salmantina en marzo del año pasado. Se apoyó en una valla en mal estado en la zona de los Pelamios, en el paseo marítimo, esta cedió y la mujer se precipitó desde una altura de cinco metros delante de su marido. Murió en el acto.
Un vecino de la Falperra denunció ayer que paseaba por la zona cuando se paró frente a una obra. Su hija de 13 años se apoyó en la barandilla y esta se movió. «A punto estuvo de irse abajo», relataba el hombre, que confiesa que rápido le vino a la cabeza el accidente mortal de los Pelamios.
Renovación
Hay que recordar que esta barandilla fue renovada hace unos meses. De hecho, esa calle estuvo cortada al tráfico por las obras de suministros y la de un edificio en construcción. Estuvo meses cerrada. Ahora se ha vuelto abrir al tráfico pero la vaya ya está medio suelta.
Los vecinos desconfían que la movió un camión al hacer maniobras y critican que nadie haya hecho nada hasta ahora para remediar el mal. De ahí que exijan que no pase un día más con ese problema.