La memoria gráfica de la ciudad

A CORUÑA

El director Miguel Méndez y el fotógrafo Alberto Martí presentaron el documental que repasa la historia reciente de A Coruña a través de las imágenes del periodista

18 dic 2009 . Actualizado a las 10:56 h.

«Yo solo soy otro coruñés más que ama a su ciudad, cuyo único mérito ha sido trabajar y trabajar». Así se presentaba ayer el fotógrafo Alberto Martí en la Fundación Caixa Galicia ante el público que se acercó a arropar al veterano periodista en el estreno de Alberto Martí: reportero gráfico, un documental dirigido por Miguel Méndez que repasa la historia reciente de A Coruña a través de las innumerables fotografías y los detallados recuerdos del protagonista.

La presentación del acto contó con la presencia de Martí, el realizador de la película y el director de La Voz, Xosé Luís Vilela, que resaltó el incalculable valor del trabajo del homenajeado: «No se ha valorado todavía justamente lo que ha hecho y el legado que dejará, que merece una protección especial que garantice que este tesoro pueda estar a la vista de las futuras generaciones», afirmó.

Esa era, precisamente, la intención de Méndez, recuperar parte de la memoria gráfica de la ciudad para que fuese conocida por todos: «La fotografía, la imagen, es lo único que nos da la verdad absoluta», aseguró. Por eso se puso en contacto con Martí, aunque la arrolladora personalidad de este le hizo variar el planteamiento original del documental: «Yo iba con un guión preparado, pero hablando con Alberto me di cuenta de que era él el que tenía que contar su historia, ya que él es el principal protagonista de la historia de esta ciudad», sentenció el director.

Imágenes imborrables

La cinta ahonda en el inmenso anecdotario de Martí, con sus negativos como base documental. Muestra sus fotografías desde la azotea del Banco Pastor o desde lo alto de la antena de comunicación que estaba situada en la Maestranza -«Era un inconsciente», apunta Martí después de que su discípulo Xosé Castro lo califique de valiente-; y recorre diferentes hitos periodísticos que permanecen grabados en la retina de los coruñeses gracias a sus instantáneas: el incendio del pazo de Meirás, el regreso de Salvador de Madariaga, los sombríos semblantes de los emigrantes del Begoña, el Urquiola o el atraco a punta de navaja en una cafetería que le supuso el Premio Nacional de Fotografía al autor. Y todo jalonado con la rotunda voz de Martí y con ese modo de contar historias que ejercen en conjunto un efecto hipnótico sobre quien tiene la fortuna de poder escucharlas de su boca.

Toda la historia que repasa el documental llega hasta nuestros ojos gracias a la incansable labor de un profesional que no dudó en jugarse la vida cuando fue necesario con el único objetivo de dejar constancia de lo que ocurría en su ciudad. «¡Es que A Coruña se lo merece todo!», exclamó el fotógrafo emocionado, despertando un enérgico aplauso entre los presentes, tras el cual añadió con sonrisa agradecida: «Y sus gentes también, claro».