Antigüedades para superar la crisis

Juan Torreiro

A CORUÑA

Ayer abrió el Salón del Anticuario Ciudad de A Coruña, en el que están presentes 13 expositores gallegos con piezas de gran valor artístico desde el siglo XII hasta el XX

12 nov 2009 . Actualizado a las 13:52 h.

Los aficionados al mundo de las antigüedades tienen una cita ineludible hasta el domingo en Palexco con la 18.ª edición del Salón del Anticuario Ciudad de A Coruña, una muestra que, después de tres años sin celebrarse, vuelve a la ciudad herculina de la mano de la Asociación de Anticuarios Gallegos y el impulso del Ayuntamiento y la Diputación coruñesa.

En el acto de presentación estuvieron presentes, entre otras autoridades y representantes de los anticuarios de Galicia y de España, el alcalde de A Coruña, Javier Losada; el presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda; la concejala de Cultura, María Xosé Bravo, y el subdelegado del Gobierno. En el turno de intervenciones, la presidenta de los anticuarios gallegos, Elvira Mas, mostró la satisfacción de poder retomar esta muestra en A Coruña, «una cita que está de primera línea en España», aseguró, y que a pesar de la crisis «consumir arte es siempre un valor seguro».

Por su parte, el alcalde, Javier Losada, manifestó la satisfacción que tanto del Ayuntamiento como de la Diputación por este «renacer del salón del anticuario», y que esta iniciativa era una forma de «hacer ciudad y generar riqueza en torno al mundo del arte». Losada auguró «nuevas ediciones ampliadas de esta muestra».

Recorrido

Son trece los expositores gallegos presentes en este salón. Todos ellos se han esforzado por presentar en A Coruña piezas que destacan por su antigüedad y belleza, como el caso de una cómoda imperio de Jacob, ebanista de Luis XVI, así como un cuadro de Urbano Lugrís, que originariamente era un mural y que se ha restaurado. En cuanto a la escultura, destaca una pieza del artista gallego Cristino Mallo, o, en una expresión como las artes decorativas, llama la atención un juego de café de plata de ley del siglo XIX y de nada menos que 22 kilos de peso.

En un recorrido por los distintos estands se puede admirar pintura de los siglos XIX y XX, mueble inglés, francés, portugués y mobiliario art decó .