La larga travesía a las Parolimpiadas de Londres 2012

A CORUÑA

Dos regatistas con discapacidad física ?se entrenan en el Real Club Náutico

20 ago 2009 . Actualizado a las 11:43 h.

Están camino de convertirse en deportistas de élite. En ello han empeñado estos regatistas todos sus esfuerzos, y la mirada la tienen fijada en una meta próxima: Londres 2012. Disponen para luchar por su sueño de dos nuevas embarcaciones, las 2.4, con las que llevan entrenando ya varios meses. Y es que una vez que Javier Mouriño y Manuel Brage aparcan sus sillas de ruedas en el pantalán y se echan al agua, no conocen límites. «En el agua somos todos iguales. En el barco te olvidas de tu discapacidad y navegas al lado de otros barcos que ni se dan cuenta de tu condición», apunta Mouriño, un tetrapléjico deportista de corazón que además es presidente de la Sociedad Deportiva de Grumico (Grupo de Personas con Discapacidad de A Coruña).

Estas nuevas embarcaciones con las que cuenta la escuela de vela adaptada del Real Club Náutico de A Coruña son conocidas como 2.4mR: «El comité nacional apostó por nosotros y nos cedió estos barcos, que son los que se usan en las Parolimpiadas. Son individuales y muy técnicos. Tienen su dificultad de manejo, pero ya estamos viendo grandes progresos con Javier y Manuel. Es que el cambio es enorme, es como pasar de un turismo a un fórmula 1», explica Alexandra Fernández Rogers, que se ocupa del entrenamiento de los regatistas. Estas diferencias con las embarcaciones que estaban acostumbrados a manejar la deja también patente Manuel Brage: «Se nota sobre todo en la velocidad. Es mucho más rápido en las maniobras, tiene mucho más cabotaje que manejar... Es una diferencia abismal, pero estamos dándolo todo para controlarlo».

Y es que quedan tres años para la cita londinense: «Yo confío en que si seguimos trabajando como hasta ahora, o más, podemos colocarnos en las Parolimpiadas. ¿Por qué no?», asegura la entrenadora. Pero queda un largo camino por recorrer: «Hay que pelear mucho todavía. Este año nos estamos haciendo con el barco, y el que viene a ver si nos metemos en regatas del campeonato nacional para ir cogiendo posiciones en el ránking», matiza, cauto, Brage. No va a ser un objetivo fácil. Solo dos representantes partirán de España en el 2012 para participar en esta categoría, «así que tenemos que estar al máximo nivel. El no ya lo tenemos, así que vamos a intentarlo», añade el regatista parapléjico.

Necesidad de patrocinio

«No solo cuenta nuestro ímpetu y nuestras ganas. Está también el tema económico. El transporte de los barcos es costoso, por eso estamos buscando patrocinadores que quieran embarcarse en nuestra aventura paralímpica», explica Alexandra. De hecho, sus ambiciones van más allá de lo ya conseguido, y apuntan a una nueva embarcación paralímpica, la Skud: «Ahí pueden ir dos personas, así que la integración es mayor. Pueden ir un ciego total con otra persona con una tetraplejia. El problema es que cuesta casi 20.000 euros», asegura la monitora, que confía en los méritos de sus pupilos para conseguir sus propósitos.