En lo que va de año este no ha sido el único escape de gas que ha alarmado a los vecinos del área metropolitana de A Coruña, llegando en algún caso a procederse al desalojo de los residentes de algunas zonas.
Los fallos en la perforación de las aceras debido a las obras de canalización y pavimentación de aceras han convertido las fugas en un motivo de alerta demasiado habitual en los vecindarios.
Los vecinos de la calle Troncoso, situada muy próxima al parque de Eirís, vivieron un suceso similar el pasado mes de marzo cuando una excavadora que estaba abriendo una zanja rompió una de las tuberías de gas subterráneas. En este caso, además, un camión motobomba que se acercó a la zona para llevar más agua a los bomberos eligió una entrada equivocada, retrasando el riego de la zona y aumentando así la gravedad del suceso.
Desalojos en Cambre
Uno de los incidentes más graves tenía lugar también el pasado mes de marzo en el municipio de Cambre, donde un escape de gas obligó a desalojar a veinte familias del núcleo de Amil.
También en esta ocasión la fuga se originó como consecuencia de unas obras de canalización de agua, cuando los operarios que estaban abriendo la zanja rompieron una tubería de conducción de gas.
En total, fueron una veintena de familias las que tuvieron que abandonar sus casas repentinamente mientras los bomberos realizaban las mediciones de gas en sus viviendas para asegurarse de que ninguna de ellas acumulase bolsas de gas.
Por fortuna, no hubo que lamentar ningún incendio ni heridos y el suceso fue solucionado en un período de cuatro horas.
El verano pasado los escapes se cebaron con O Temple a finales de agosto, donde se produjeron varias fugas cuando operarios de Fenosa trabajaban en la mejora de las aceras. En el polígono de la Grela, también en estas fechas, una excavadora picó una tubería cuando trataba de instalar una válvula de control.