Guerra de lindes desde 1924

F. Espiñeira? / ?B. Abelairas

A CORUÑA

El desastre que devastó el polígono industrial situado en la frontera entre Arteixo?y A Coruña reabre el debate sobre los límites territoriales de ambos municipios

13 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A Coruña y Arteixo mantienen desde el año 1924 una batalla soterrada de carácter administrativo. El objeto de la disputa es fijar los límites territoriales de los dos municipios. Pero no es tan sencillo como parece. En la era de los GPS y de la cartografía digital, de las ortofotos y los satélites, todo se complica por un interés más material: la titularidad de la parcela sobre la que se asienta la refinería de Repsol en la ciudad y, sobre todo, la importante cantidad de dinero que desembolsa en concepto de impuesto de bienes inmuebles y de actividades económicas.

Fuentes del Ayuntamiento coruñés indicaron ayer que las negociaciones para definir los límites de ambos términos municipales están rotas desde hace años, concretamente desde el 2004. «Hubo una comisión hace más de cinco años que intentó negociar los lindes con Arteixo, pero la postura del entonces alcalde, Manuel Pose Miñones (PP), impidió alcanzar cualquier tipo de acuerdo», indicaron las fuentes consultadas.

Desde María Pita se insiste en que «no había buena voluntad» por parte de Arteixo. «Con Culleredo -declaran- también había diferencias, pero se alcanzó rápido un acuerdo que permitió solventar un problema de décadas a conveniencia de todas las partes».

Y es que, según la versión coruñesa, «Arteixo se quería comer un trozo del terreno de nuestro municipio y nosotros nos limitamos a defender lo que figura en las cartografías e informes técnicos para acometer los deslindes de forma definitiva».

En todo caso, el alcalde, Javier Losada, volvió a tender ayer su mano a los vecinos de Arteixo «para resolver la situación cuanto antes, pero siempre respetando los derechos y la integridad de nuestro término municipal».

Competencia de A Coruña

La regidora de Arteixo, la también socialista Pilar Souto, considera que urge una reunión para establecer la frontera entre ambos territorios, aunque deja claro que mientras no se celebre, la colaboración para resolver situaciones como el suceso del pasado fin de semana -que deja sin empleo a más de un centenar de personas- debe ser total. En este sentido, asegura que su Concello ha puesto a disposición de los afectados todos los recursos de los que dispone, pero recuerda que no tiene «competencias» ni en la extinción del incendio ni en las investigaciones posteriores, porque el siniestro tuvo lugar en el municipio de A Coruña y en sedes de empresas a las que la administración local coruñesa había concedido los correspondientes permisos.

«Hemos estado donde teníamos que estar, pero no es nuestro suelo, así que nos solidarizamos con la situación y quedamos a expensas de que el Concello de A Coruña nos diga algo más», precisó la alcaldesa. La responsable del gobierno local apunta, asimismo, que retomar las negociaciones para establecer unos lindes sería una conducta «responsable.»