«El conductor se debió de confiar de que pasaba, y se metió». Esa era una de las frases más repetidas ayer, pasadas las doce del mediodía, entre los curiosos y vecinos que se concentraron al pie del túnel de la calle Río Monelos, donde una furgoneta acababa de quedarse encajada, ya que superaba los 2,20 metros de altura. El vehículo, perteneciente a la empresa Bonilla a la Vista, se dirigía hacia la zona del centro comercial Cuatro Caminos, cuando chocó con su parte más alta contra la arcada de piedra, lo que provocó que se desnivelara y quedara apoyado sobre dos ruedas.
Debido al impacto, la furgoneta perdió parte del revestimiento, que cayó sobre la acera, a donde también fue a parar la hiedra que había sobre el túnel. Por su parte, el conductor -D.?A.?G.?F.- presentaba un gran corte en la cabeza y se quejaba de un fuerte dolor en la espalda. El piloto salió por su propio pie del automóvil y se sentó en la acera, puesto que afirmaba que se mareaba. Allí, fue atendido por una madre y su hija, Susana Seijas y Silvia Blanco, que protestaban por la actitud de mucha gente, que había pasado por el lado del herido y no le había prestado ayuda. «Estaba sentado en la acera sangrando y la gente pasaba de largo y no hacía nada», explicaron, mientras todavía sostenían en la mano la botella con agua oxigenada y las gasas con las que taponaron el corte.
Comentaron que el conductor, que tenía 25 años de edad, estaba muy aturdido y que la herida que presentaba en la cabeza era bastante grande y sangraba mucho; y, de hecho, había derramado mucha sangre sobre la acera. «El conductor comentó que estaba prácticamente parado cuando quedó encajado en el túnel, y que no sabe muy bien cómo fue», explicó Silvia Blanco. Al mismo tiempo, su madre argumentaba que el choque pudo deberse a que la cabina de la furgoneta sí que pasaba por el túnel, porque tenía una altura menor; pero no así la parte trasera del vehículo, que fue con la que colisionó.
Mientras ellas y otra chica ayudaban al herido, se personó en la zona una patrulla de la Policía Local, y una ambulancia del 061, que trasladó al conductor al Hospital A Coruña, aunque, en principio, su estado no revestía gravedad.
Retirada complicada
Debido a la aparatosidad del accidente, las labores para sacar la furgoneta y retirarla en una grúa fueron muy complicadas, y la calle Río Monelos tuvo que permanecer cerrada al tráfico más de dos horas. De hecho, hasta cerca de las tres de la tarde no quedó abierto a la circulación este túnel, que es de sentido único, y en el que hay una señal que alerta de que la altura máxima del mismo es de 2,20 metros.
Muchos de los curiosos que ayer se acercaron hasta esta zona se preguntaban cómo se le pudo ocurrir al conductor pasar por este puente, ya que la furgoneta era demasiado alta para poder cruzar por este paso, uno de los más bajos que existen en la ciudad. También destacaron que esta no era la primera vez que ocurría un accidente de este tipo.