Los daños en los pilares del Club Universitario retrasan su reforma

A CORUÑA

En octubre del año 2007 cerraba sus puertas el Club Universitario del dique de Abrigo. En un principio, la intención de la Universidade da Coruña era solucionar unos problemas en la red de desagües y unas filtraciones de agua que habían surgido en la cubierta; y hacer una reordenación de las instalaciones, restando más espacio a la cafetería -que ocupaba prácticamente toda la primera planta y la terraza-, y aprovechar esas nuevas áreas vacías para habilitar aulas y salas para uso docente. Además, y gracias a un convenio con Caixa Galicia, estaba previsto abrir estas dependencias a toda la ciudadanía, en virtud de un programa para que estas instalaciones pudieran ser utilizadas durante los fines de semana para las actividades náuticas que programa la institución financiera. Sin embargo, todos estos planes se toparon con un grave escollo, y es que los técnicos que iban a realizar la actuación descubrieron que existían daños importantes en la estructura del edificio, construido en la década de los años 60 siguiendo un diseño del arquitecto Alberto Noguerol. Según explicó el vicerrector de Cultura de la UDC, Luís Caparros, «cando se fixo este edificio non existían as técnicas de cimentación que hai agora, e se empregaron as que se usaban antes, que consistían en facer repousar o edificio sobre sacos de formigón». Este problema obligó a paralizar el proyecto y encargar un estudio en profundidad sobre el estado de los cimientos del Club Universitario, para conocer cuál era la mejor solución para recuperar estas instalaciones. El propio Noguerol ha sido el encargado de realizar esta investigación y proponer las actuaciones a llevar a cabo. Después de varios meses de trabajo, está previsto que entregue su propuesta a los responsables de la Universidad coruñesa antes de este próximo mes de junio. Este verano Luís Caparrós confía en que este mismo verano puedan comenzar los trabajos para recuperar este inmueble, «que está considerado un edificio singular desde o punto de vista da arquitectura contemporánea», señaló. Para llevar a cabo este proyecto, la Universidade da Coruña contará con los 300.000 euros aportados por Caixa Galicia, a los que habrá que sumar los 30.000 adicionales que ha tenido que añadir la institución académica, tras el hallazgo de los problemas en la estructura de los pilares del Club Universitario.