La Xunta aprueba los planes generales de Paderne y Sobrado

B. A.

A CORUÑA

La Consellería de Política Territorial anunció ayer la aprobación definitiva de los planes generales para los municipios Paderne y Sobrado dos Monxes. En el primer caso, la aprobación definitiva se autoriza después de que el Ayuntamiento introdujese las modificaciones requeridas por la Consellería el pasado mes de diciembre, cuando señaló en un un informe que algunas de las urbanizaciones previstas dañaban el paisaje de entornos como el de O Pedrido y el número de casas que se pretendía construir -más de 3.000- no se ajustaba a las necesidades del municipio, sobre el que aseguraban que su evolución demográfica estaba parada.

La Xunta asegura que el Concello de Paderne, presidido por el socialista César Longo, les ha remitido un Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) en el que aparecen «corrixidas as deficiencias» señaladas hace cuatro meses, pero también alertan de que no se detalla la situación exacta de la depuradora prevista para Ponte do Porco «respecto da liña de ribeira do mar».

En este sentido, estipulan que la estación deberá cumplir los requisitos de la ley de costas y se ubicará «fora dos 20 primeiros metros da zona de servidume de protección».

Dado que Paderne es un municipio costero, su adecuación a la Ley del Suelo exime a este municipio de la suspensión cautelar de nuevos desarrollos urbanísticos en la franja de los 500 metros establecida en la Ley de Medidas Urgentes de Protección del Litoral. Este es el cuarto municipio gallego, junto con A Pobra, Vigo y Oleiros, que está eximido de la aplicación, según detallan la Xunta.

En cuanto a Sobrado dos Monxes, la Consellería de Política Territorial aprueba definitivamente el plan para el desarrollo urbanístico de los próximos años tras corregir diversos errores apreciados en el planeamiento que afectaban, principalmente, a la clasificación de suelo rústico y a la delimitación de algunas áreas de expansión o la construcción del parque eólico.

El PXOM de Sobrado dos Monxes hace referencia a la delimitación de los terrenos en los que ya se ha comenzado a construir la primera fase del parque eólico das Codesas y donde se ubicará la segunda.

La Xunta delimita esta explotación a las fincas de los respectivos proyectos sectoriales y zanja así las incongruencias que existían entre los documentos que determinaban el desarrollo de las instalaciones y el plan general.

La firma Eufer (participada al 50% por Fenosa y la italiana Ener) comenzó a construir hace dos años este parque, que comprende terrenos de los concellos limítrofes de Melide, Boimorto e Toques.