El Ayuntamiento coruñés ha delimitado ya una serie de áreas calificadas como zonas acústicas saturadas. El número de establecimientos nocturnos está ya en el límite en esas partes de la ciudad. Las principales áreas son, según explicó el técnico municipal Javier Ramírez, las plazas de Azcárraga y la del Humor, junto con la calle del Orzán, la que cuenta quizá con un mayor número de establecimientos de hostelería de noche de la ciudad. Sonógrafos Entre las medidas a las que ha obligado el Ayuntamiento a los locales nocturnos está el tener un sonómetro. Ese tipo de aparatos miden el nivel de ruido dentro de los establecimientos para luego llevar los datos a los informes municipales. Fenómenos sociales como el botellón son otros de los factores que provocan el exceso de ruido. Muchas de las quejas vecinales recibidas en la policía local son por esa causa.