Aunque se desconoce exactamente qué es lo que ocurrió, los bomberos apuntan a la freidora como el origen del incendio que se llevó por delante la cocina y un falso techo de la bodega Os Bocois, situada en el número 30 de la calle Pla y Cancela. Tuvo lugar poco después de las cinco de la tarde, cuando los responsables del negocio estaban a punto de cerrar. En ese momento, tal y como señala Belén Antelo, la propietaria, algo falló en la freidora. Esta se envolvió en llamas y el fuego subió hasta la campana extractora, expandiéndose con velocidad.
Una buena parte del humo se podía ver desde la calle. Tanto por las rendijas de la propia puerta del local, como por la chimenea general del edificio, su gran intensidad despertó todas las alarmas. Ello no solo alertó a los vecinos, sino también a una patrulla de la Policía Local que se encontraba en las inmediaciones y que se desplazó a la zona inmediatamente
Poco después, sobre las 17.15, llegaron los Bomberos, que desplazaron dos camiones a la zona. Siguiendo las indicaciones de los dueños del local, pronto se identificó el foco del fuego, actuando directamente sobre él y anulándolo en cuestión de minutos. Sin embargo, la estructura del bajo dificultó las labores de extinción más allá de la cocina.
El responsable del operativo que actuó allí explicó que el falso techo de madera situado en la parte superior también fue alcanzado por el fuego. Para acceder se tuvieron que hacer paso a través de una trampilla situada en la parte trasera. «Esa estructura algo laberíntica dificultó el acceso y por ello se alargó el trabajo», reconocía el bombero. Ese falso techo cuenta con varios pequeños cristales hacia la calle. Para poder ventilar la zona se tuvieron que romper desde fuera varios de ellos.
Tubería
Pero, además del falso techo en sí, otro elemento entorpeció enormemente la operación. Tal y como señaló el bombero que dirigió la intervención, la tubería general del edificio pasa por dentro del falso techo. Esa tubería, cuyo exterior es plástico, se fundió casi totalmente por el efecto del fuego, agujereándose. Entonces, empezó a derramar agua en abundancia.
Ante esta situación, en la que en la puerta del local salía una gran cantidad de humo, pero también de agua, los bomberos buscaron una solución. En primer lugar, probaron a cerrar con la llave de paso del agua del local. Al ver que seguía vertiéndose, procedieron a cortar la tubería general del edificio cuya boca esta situada en la propia fachada del local. Ello dejó a las diez viviendas del inmueble sin agua durante toda la tarde.
Además de ello, un técnico de gas natural se desplazó a la zona y cortó el suministro del local como medida de seguridad. El propio técnico indicó que en el edificio no había nadie que usase este combustible, por lo que el corte solo afectaría a la bodega.
Solo daños materiales
En torno a las seis y media de la tarde, los responsables de la bodega pudieron ver, desolados, cómo había quedado su local. Pese a todo, se alegraban de que se tratase solo de daños materiales, sin que en ningún momento les afectase a ellos o a su clientela. Sobre el tiempo que tardarán en abrir de nuevo el local, dijeron que todavía no lo sabían.