Un concejal idea trasladar Candem Town a A Barcala

T.?S.

A CORUÑA

La tensión del pleno se tomó un descanso. Ocurrió cuando el concejal Venancio Salcines explicó, a petición del Partido Popular, cuáles eran las ideas importadas de su viaje a Londres. Salcines, tras repartir un informe con fotografías a los concejales de la oposición, recalcó que su experiencia inglesa solo le había costado al Concello «trescientos euros». Y los motivos del desplazamiento dejaron a todos con la boca abierta: «Fui a analizar las ferias de Portobello y Candem Town y averiguar por qué una está triunfando y la otra fracasa».

Una feria

La palabra «feria» atribuida al espacio multiétnico y cosmopolita de Candem despertó las primeras risas en el salón plenario. Salcines, encorbatado y con traje, vestimenta muy ajena al lugar que estaba describiendo, mantuvo la compostura cuando se vio rodeado de carcajadas. «Quería saber por qué una tiene éxito y otra, pese a salir en todas las guías, va a menos», dijo en relación a la zona próxima a Nothing Hill. «Pues en Candem hay mucha música en la calle, mucha ropa, mucha ropa de jóvenes, grafitis, tatuajes, elementos de menajes, potas...», se oía gracias al micrófono ya que las risas invadían el salón.

Dicho esto, llegó el porqué definitivo de su viaje. Todas las virtudes de Candem Town serían trasladadas a las ferias de O Temple y de A Barcala. Entre risas, el concejal del equipo de gobierno tuvo que oír cómo su rival de la oposición, Nicolás Cubeiro, se negaba a replicar las tesis presentadas: «Señor Salcines, isto é un chiste».