Veinte días escuchando un pitido intermitente procedente del auricular de su teléfono; de espera paciente y expectante, alentada por las buenas palabras de las teleoperadoras de la compañía Telefónica. Fue el tiempo que tuvo que esperar José Manuel González, un vecino de San Pantaleón, en el Concello de Paderne, para que la operadora de telefonía le repusiese la línea anulada por la virulencia del huracán Klaus, el pasado día 23 de enero. Y ayer se hizo la palabra.
Pero no solo los continuos compromisos de Telefónica con la fórmula «no se preocupe que mañana ya vamos por ahí», cuenta José Manuel González, eran los únicos ánimos que recibía para sobrellevar su relativa incomunicación. El teléfono móvil también le sirvió de gran ayuda, «ainda que tiña que sair a fóra da casa por que dentro non tiña cobertura», dijo. Pero el cabreo que tenía hacia Telefónica era más llevadero cuando escuchaba a su suegro, de 91 años; su suegra, de 84, y una tía de 86.
Le invitaban a que reviviese los tiempos pasados: «Decíanme que peor era antes que non tíñamos teléfono, pero tampouco tíñamos coche, nin eses aparatos -refiriéndose a los teléfonos móviles-, nin tan siquera luz, e vivíamos. Eran máis optimistas ca min», subrayó.
Situación incómoda
Pero a pesar de todos los ánimos que recibía, José Manuel se mostró muy preocupado durante los veinte días que estuvo sin teléfono. «Os meus familiares maiores sufren moitos achaques, incluso meu sogro ten graves problemas de corazón, e tiña medo que tivesen calquer problema e non poidese pedir auxilio médico», contó. Y la misma preocupación tenía por no tener un contacto fiable y directo con su hija, que estudia en Lugo: «O outro día o coche da nena averiou, pero non sabía o que facer. Chamoume, pero non logrou contactar conmigo».
González tampoco acaba de entender el proceder de Telefónica. El huracán Klaus no solo anuló la línea telefónica de su domicilio, «as averías foron en todo o lugar». Pero los técnicos de la compañía cuando repararon los desperfectos solamente le dejaron a él sin teléfono: «Coido que debeuse a que repararon a avería na liña estropeada pola caída dun muro, pero o meu problema estaba no poste, un madeiro que non cambiaron e que está caendo», dijo.