Las amas de casa acuden a una charla sobre consumo en la que los vales de compra fueron protagonistas
14 ene 2009 . Actualizado a las 12:50 h.Gastar bien en las rebajas de la crisis. No era el título de la charla, pero podía haberlo sido. La ofició la abogada Belén Rodríguez y la organizó la asociación para la que presta sus servicios, la de las Amas de Casa de A Coruña. En el ambiente flotaban dos conceptos: rebajas y crisis. Y aunque la conferencia iba sobre lo primero, lo segundo apareció intermitentemente.
Pero si hubo un concepto estrella, ese fue el de los vales de compra. «¿Cuándo devuelvo un producto en rebajas me pueden dar un vale de compra o me tienen que dar el dinero?». Esa pregunta, formulada por una de las asistentes a la charla, expresó en voz alta una de las dudas más extendidas entre la audiencia, que abarrotó el Aula de Cultura de Caixa Galicia. Los gestos de decepción también fueron comunes con la contestación. «Sí, claro que le pueden devolver un vale en vez de dinero. Los comercios no están obligados ni tan siquiera a dar un vale. Solo están obligados a devolver el dinero, si lo comprado es defectuoso».
Pero las dudas no quedaba saciadas así, a primeras. Existían flecos a puntualizar. «Si el comercio devuelve el dinero o da vales durante todo el año, no puede dejar de hacerlo en rebajas, excepto que lo indique con un cartel de un modo expreso», comentaba la abogada. «O sea, que cada uno puede hacer lo que le dé la gana», se murmuraba en las butacas.
Esta queja, la de los vales, no es algo singular de los consumidores coruñeses. Según explicó Belén Rodríguez, el 80% de las reclamaciones de la Unión de Consumidores vienen motivadas por los vales que ofrecen algunas de las tiendas.
Pero no era la única. En unas rebajas, que la presidenta de la Asociación de las Amas de Casa definió como «estupendas para quien necesite comprar algo aunque haya poco dinero», es necesario definir conceptos. «Las rebajas no son saldos. Los productos no pueden ser de temporadas anteriores ni defectuosos. La compra tiene las mismas garantías que presta el mismo establecimiento normalmente». ¿Qué hacer si no se cumple? «Denunciarlo y reclamar», recomendaba la abogada. Eso sí, «Sin dinero, estos consejos valen de poco», se escuchaba al fondo.