«Xogan ó monopoli con Cambre»

A CORUÑA

El equipo de gobierno logró aprobar las alegaciones al Plan de Vivenda en un pleno cargado de tensión y en el que los vecinos y la oposición fueron una misma voz

19 dic 2008 . Actualizado a las 11:45 h.

En el salón noble del Ayuntamiento de Cambre no tardaron en abrirse las ventanas. Había que dar salida al calor y, de paso, a la tensión. Muchos vecinos tuvieron que aguantar de pie los más de cincuenta minutos que necesitó un pleno especialmente dramático. Las alegaciones al Plan Sectorial de Vivenda copaba el orden del día. A un lado, la clase política con el resultado ya decidido. Al otro, los vecinos con la esperanza ya agotada después de días y días de pataletas.

Habló el alcalde con puntualidad británica. Dio paso a la lectura de las alegaciones y saltaron las primeras puyas ante la tibia voz de la secretaria. «¡Poñede os tocadiscos que para iso se compraron!». «Más alto no puedo», replicó. Y continuó para relatar, entre otras muchas cosas, que se suprimía del plan el ámbito de Lendoiro. Los miembros del PP alzaron entonces sendos folios para coreografiar sus protestas. «Plan Xeral xa», «Por un Cambre mellor» o «Non á masificación do Graxal», se leía.

Tras un primer análisis del alcalde Antonio Varela, interrumpido por un «¿Por qué temos que regalar nós os terreos?», el portavoz del Partido Popular expuso su última jugada antes de la votación. «Vexo que faltan dous voceiros do PSOE. Así que se hoxe IU e o Partido Galeguista reconsideran a súa postura o plan vaise abaixo», dijo Nicolás Cubeiro, cuyas palabras fueron respondidas por un atronador aplauso del público. Habló entonces de 1.800 nuevas viviendas con los mismos accesos, o de las restricciones de agua cada verano. «Están xogando ó monopoli con Cambre: saco casas de aquí y las pongo allí...». Y un coro anónimo recogió entonces el testigo: «Pe-lo-ta-zo, pe-lo-ta-zo...».

Xavier Iglesias, portavoz del BNG y defensor del Plan, lo tuvo mucho más difícil para exponer sus argumentos y sus ataques a la oposición. El alcalde no tardó en intervenir, aunque sin contundencias:

-Así mal vamos.

-Pois bótanos fora.

-Non home, eu non boto a ninguén do Concello.

Y así fue. Todos acabaron el pleno y no en silencio. El líder del BNG local hizo un discurso intermitente increpado por los vecinos. «¡Que no nos trate de villanos ese señor!», «¡cala a boca!», «¡a ti non che van expropiar nada, ti vives a costa de nós», «pero cando nos Campóns nos comían as ratas non fostes mirar por nós»...

A los miembros del gobierno de Cambre el pleno se les hizo eterno. En el turno de IU la tensión se enfrió. Su portavoz, Luis Taibo, dejó claro desde el primer momento que no cogía el guante de la oposición: «Non imos facer caso de todo o que ven do PP. É o culpable de ter o goberno que temos». Y acto seguido, se introdujo en un debate semántico sobre el texto de Alegaciones al Plan Sectorial: «Onde di ''debería'' nos poñemos ''deberá'' e...». Fueron momentos de tranquilidad en la grada, incluso de cierto aburrimiento.

«Defenda o seu voto»

El otro aludido por el PP, Manuel Marante, del Partido Galeguista, también fue tajante: «Señor Cubeiro, vostede defenda o seu voto que o meu vai ser para apoiar o plan».

Pronto se abrió un espontáneo cruce de acusaciones en el que los miembros del PP eran jaleados por los vecinos una y otra vez. Pero de nada les sirvió. A las dos y cuarto de la tarde el plan quedaba aprobado. Acababa el pleno pero no la tensión. Los vecinos se enzarzaron con algunos de sus representantes. Ya no se oía entonces la palabra «vivienda» o «plan sectorial» sino «sillas a la cabeza del concejal».