Como anfitrión, Javier Losada saludó a los Príncipes de Asturias en la recepción institucional, que reunió a 300 representantes sociales en el palacio de María Pita. En su intervención, el alcalde agradeció el repetido apoyo de la monarquía a los actos conmemorativos del octavo centenario de la ciudad, así como el «afecto y aliento» de los Príncipes para «emprender nuevas empresas y conquistar nuevas metas». Y lo hizo en el salón de plenos, foro de «las voces y decisiones de hombres y mujeres que en el último siglo nos han permitido crecer y avanzar hasta convertirnos en lo que hoy somos: una ciudad abierta, solidaria, culta y cosmopolita», dijo.
Recordó que fue una disposición real la que, en 1208 y de la mano de Alfonso IX, rey de León y Galicia, otorgó a A Coruña la carta puebla, privilegio que la convirtió «en una ciudad libre». Otras decisiones de la monarquía, «unidas a la determinación de los coruñeses», fueron construyendo una sociedad urbana «hecha a pulso para utilidad de las personas, comprometida con Galicia y leal a España», recalcó Losada.
En reconocimiento al importante papel que la monarquía ha tenido en la historia local, ayer se inauguró el monumento «de homenaje al rey que nos concedió la oportunidad de soñar y creer en la capacidad de los hombres y mujeres para crecer, para superar barreras, para plantearse retos, abrir caminos y alcanzar metas». La creación de Isaac Díaz Pardo, «nos describe -indicó el alcalde- desde la amplitud de valores que nos definen como sociedad, y que hablan de encuentro, tolerancia y compromiso».
Agradeció también el regidor la presencia de los Príncipes en la apertura de la exposición histórica sobre la ciudad, y aprovechó para reafirmar el compromiso «con el bienestar y el progreso de sus vecinos». Desde esta perspectiva, se refirió también Javier Losada a una ciudad que, «en forma de una gran alianza coruñesa avanza y progresa», participando así «en el crecimiento y progreso de España».
El alcalde cerró su intervención en gallego agradeciendo el compromiso de los Príncipes «en nome dunha cidade que é digna merecedora do privilexio que recibiu hai 800 anos».