Pleno de sonrisas tras la goleada

P.?J.?B.

A CORUÑA

El aplauso de la grada al final del partido fue sintomático. El Dépor mantiene la velocidad de crucero mostrada frente al Athletic y volvió a tributarles un partido redondo, coronado por la necesaria seguridad defensiva. Todo eran sonrisas en el vestuario, según reconocieron los propios futbolistas, y también durante sus comparecencias en la zona mixta del estadio de Riazor.

Lopo parecía el más satisfecho después de su gol. Se había quitado de encima en noventa minutos espléndidos el peso de su mala actuación frente al Atlético de Madrid, hace solo diez días. «El equipo está en un buen momento, hemos vuelto a dejar la portería a cero y está bien, pero no nos podemos despistar, porque un día no encajamos ninguno y en otro recibimos cuatro», señaló. Tras aquella goleada, reconoció ante la prensa, conversó mucho con Eduardo Domínguez, el preparador físico deportivista, y por eso le dedicó su tanto de anoche. «Fue por una charla que tuvimos y él sabía que se lo iba a dedicar», señaló.

El pase, en el bolsillo

Su compañero Colotto, quien regresaba al once tras varios encuentros de ausencia, destacó que la victoria sitúa al Dépor a un solo paso del acceso a los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA. «Es importante el triunfo y con solo otro buen resultado estaríamos ya clasificados», afirmó el argentino, quien destacó que su equipo «fue protagonista todo el partido». «Salvo alguna jugada aislada no tuvimos sobresaltos», dijo. El central señaló que cada vez se siente más cómodo en sus primeros meses en la Liga española, aunque aseguró que su objetivo es entrar más a menudo en los planes de Lotina.

Para Filipe, el Deportivo está en una buena racha de tal magnitud que «todo nos sale bien». Por eso, advierte: «Tenemos que sumar todos los puntos posibles ahora para poder protagonizar una gran temporada». El lateral explicó que en la jugada que derivó en el segundo gol no se lo pensó dos veces antes de correr la banda derecha, la contraria a su ubicación habitual. «En otros no podemos subir tanto, pero también Manuel Pablo jugó algunos minutos por la izquierda. Lo importante para nosotros es que el equipo sigue sin encajar goles».

La otra cara de la moneda correspondió a Makaay, quien aseguró que pasó los mejores momentos del partido en los cinco últimos minutos, cuando sabía que se acababa el sinsabor de la derrota y la afición le tributaba ya un cariñoso homenaje.