Desde el 2005, este joven lleva acumuladas 53 púas, que consigue yendo a todos los conciertos que puede
26 ago 2008 . Actualizado a las 11:28 h.El concierto de Judas Priest en el Coliseo en el 2005 fue su primera toma de contacto con el mundo de la música. Desde entonces y en tan solo tres años, Martín Arceo (A Coruña, 1989) se aficionó al heavy metal y comenzó a coleccionar púas de guitarra y otros objetos de sus grupos predilectos.
-¿De cuántas púas consta su colección?
-Tengo 53 de grupos como Los Suaves, Boikot, Barricada, Barón Rojo, Marea, Trilogy, Warcry, Fe de Ratas, Konflikto, Reincidentes, Mago de Oz, Sonora, Saratoga...
-Sobre todo, bandas nacionales, ¿no?
-Sí, porque me gusta entender las letras. Pero también escucho a bandas extranjeras.
-¿Cómo empezó?
-Vi a Judas Priest en el 2005 y aluciné. Fui con mi padre, que estaba emocionado por acudir con su hijo a ver un grupo de su juventud. Ahí comenzó mi afición. Es una forma de llevarte un recuerdo, algo que certifique que estuviste allí.
-¿Cuál fue la primera?
-La de Alberto Cereijo, el guitarrista de Los Suaves, en Miño.
-¿No es difícil conseguir una en cada concierto?
-Chupo horas en la cola y me pongo en primera fila. Normalmente, si se la pides al guitarrista te la suele dar, y los empleados de seguridad del foso a veces te echan una mano. En alguna ocasión excepcional encontré alguna púa tirada, al finalizar la actuación.
-¿Vio a Whitesnake?
-Claro que sí. Fue todo un espectáculo. Fui el primero en acceder al recinto. Y conseguí varias púas gracias a haber estado gritándole al guitarrista todo el rato.
-¿Siempre está yendo de concierto en concierto?
-Siempre que puedo, gracias a la ayuda de mi padre. Lo que pasa que hay épocas de sequía musical, como en invierno. Aunque en las localidades cercanas siempre hay alguna actuación interesante. En Cambre, por ejemplo, siempre suelen traer a buenas bandas.
-¿Alguna vez fracasó a la hora de conseguir púas?
-Los Porretas. Intenté hacerme con unas púas durante un concierto y no hubo manera. Y con Burning me ocurrió lo mismo.
-¿Colecciona algo más?
-Casi cualquier cosa que salga de un escenario: botellas de agua vacías, camisetas... Tengo una verde que me regaló Yosi, el cantante de Los Suaves, sobre una campaña del uso del preservativo. También tengo las baquetas de los baterías de Fe de Ratas, Barón Rojo y Boikot, y varios listados de canciones.
-¿Y su objeto preferido?
-La joya de la corona es una botella de anís que los Mojinos Escozíos me regalaron, firmada, después de tocar en Riazor. Efectivamente era de anís y no de agua, como algunos pensaban. Fue estupendo hablar con El Sevilla, su cantante, que me felicitó por lo que estuve animando. Cuando los músicos te ven saltándolo y pasándolo bien, eso es bestial
-¿No lleva a firmar los discos?
-Sí, también. Tengo un bolsillo especial en mi cazadora para llevarme los discos a cada concierto. Además, me gusta tener los originales porque me leo todos los créditos. Aunque a veces me bajo alguno de Internet por temas de presupuesto.