Carlos García Touriñán, coordinador del servicio municipal de Protección Civil, se muestra especialmente satisfecho por el alto grado de participación que ha recibido esta unidad, marcada por el carácter de más de dos mil voluntarios. «Es una cifra muy importante, pero yo animaría a la gente a que se apunte para colaborar con nosotros y dedique un poco más de tiempo a los demás. A cambio de su ayuda, nosotros les ofrecemos una formación que resulta muy valiosa para ellos». Se refiere a las labores de protección y reanimación, «cosas que me parecen básicas y que todo el mundo debería saber para poder reanimar a una persona que se encuentre inconsciente o poder manejar un extintor en un caso de incendio», subraya el responsable del servicio antes de indicar que «sería mucho más práctico que todo el mundo supiera hacer estas cosas porque nunca se sabe cuando puede pasar algo».
Convertirse en voluntario de Protección Civil es una tarea muy fácil: solo hay que pasarse por las oficinas situadas en el parque de bomberos de A Grela, rellenar un formulario y pasar un curso de formación de 20 horas de duración antes de empezar a hacer operativos. Eso sí, es imprescindible ser mayor de edad o tener más de 16 años y una autorización de los tutores legales.