Las caras resignadas del atasco

Laura Queijeiro

A CORUÑA

Acercarse en días de sol y calor a las playas más concurridas del área metropolitana se está convirtiendo en una auténtica odisea para los bañistas. En muchas ocasiones, lo que para muchos semejaba ser un día de relax, termina siendo una pesadilla nada más salir de casa.

Ya durante todos los meses del año, realizar la ruta que une A Coruña y Mera en horas puntas es, sobre todo, un ejercicio de paciencia. Pero cuando llega el verano, la situación de caos se acrecienta: «Los días de sol y playa vamos y volvemos todos al mismo tiempo, lo que provoca una caravana que a veces llega a ser desesperante», comenta Fernando Chao, un conductor habitual de la zona.

El tramo que une Santa Cristina y Bastiagueiro es el que sufre mayores colapsos. Con dos carriles, uno para cada sentido de circulación, a veces ni siquiera hace falta un accidente para que este tramo se colapse.

Basta con que un coche se vea obligado a parar, ceder el paso en las cuatro rotondas que se encuentra en el camino o tenga que parar en algún semáforo para que se acabe formando una gran cola que tarda varias horas en deshacerse: «Si hace un buen día y tienes que pasar por esta carretera, ya sabes lo que te va a tocar», comenta resignado Robi Fuentes, un conductor que espera a que la luz roja del semáforo de Santa Cristina se convierta en verde. José Agilda también esboza la mejor de sus sonrisas al preguntarle si está dispuesto a sufrir la caravana para ir a la playa: «Vou cos meus netos, e xa se sabe que por eles hai que facer calquera cousa», comenta.

En verano, una de las horas punta son las cuatro de la tarde. Es ahí donde se juntan los bañistas y vecinos del área metropolitana que, como Susana Fernández, han terminado su jornada de trabajo: «Es lo que tengo que soportar para llegar a mi casa», comenta.

Piden soluciones

Otros, como Ramón González (un taxista que circula habitualmente por la zona), dice que «se tiene que acabar con esto de una vez. Esto es insoportable todos los días y seguro que si construyesen un nuevo puente o anchearan un par de carriles en el de A Pasaxe ya tendríamos solucionado el problema». Otra de las soluciones que expone Santiago Cotos es «utilizar más el transporte urbano, aunque está claro que lo más cómodo es ir en tu coche».

Pero más grave todavía es el atasco que se forma justo cuatro horas después, en torno a las ocho de la tarde, en sentido inverso. Nuevamente el fin de la jornada laboral y la marcha de los habitantes de los concellos hacia sus hogares desde A Coruña o desde los polígonos del municipio provocan un nuevo colapso en la carretera de la costa. Estos se juntan con los bañistas que abandonan las playas de Santa Cristina, Bastiagueiro, Santa Cruz y Mera. Los semáforos de Santa Cristina y Santa Cruz, las numerosas glorietas y un único carril de incorporación desde Santa Cristina al puente de A Pasaxe provocan de nuevo la desesperación de los conductores.