El nuevo local, que incluye una biblioteca y un espacio vecinal, se suma a los quince ya existentes en la ciudad
12 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Todo Los Rosales acudió ayer a la inauguración del nuevo centro cívico del barrio. Si no estaban todos los vecinos, sí casi todos, porque cientos de personas se arremolinaron por la tarde frente al local que anteriormente ocupaba Gadis y que el Ayuntamiento compró y reformó con una inversión de 3,6 millones de euros. Y, con semejante cantidad, es lógico que las instalaciones deslumbrasen a sus futuros usuarios.
En la inauguración, que se celebró a las seis de la tarde, no faltó detalle. En la plaza Elíptica se celebraron talleres de globoflexia y otro en el que los niños podían diseñar sus propias chapas. También hubo música y el acto estuvo amenizado por un grupo de blues local. Y, como era hora de la merienda, dentro de una sala del nuevo centro cívico se dispuso una pequeña «fiesta gastronómica» para los más pequeños, en el que abundaban los bocadillos de nocilla.
Una instalación modélica
Antes del descubrimiento de la placa, el alcalde, Javier Losada, se dirigió a todos los vecinos y aseguró que el gobierno local ha cumplido con su objetivo: «Crear un centro cívico modélico, espléndidamente equipado para ser un lugar de encuentro para niños, jóvenes y adultos», en el que también habrá espacio para la asociación vecinal de Los Rosales. Y, sin dejar escapar la oportunidad para hablar de la política local, aseguró que las obras fueron posibles gracias a los que apoyaron los presupuestos municipales porque «sino hubiera sido imposible». Añadió que este trabajo es el resultado «del compromiso radical con la política de bienestar».
El resultado de esos 3,6 millones de inversión es un centro que ocupa 1.803 metros cuadrados y que cuenta con sala infantil, de reuniones, de informática, un aula multiusos, tres salas de actividades, cinco despachos, un archivo, un despacho para la asociación de vecinos, dos salas de lectura, televisión y juegos. Todo ello enmarcado por una estructura de cemento y cristal, muy diáfana y que aporta claridad a todo el local.