Continúan los técnicos del Acuario trabajando en la sala Nautilus, que en la noche del pasado viernes se vio afectada por un incendio. «Tardará entre una semana y una semana y media en reabrirse», aseguró ayer el director de los museos científicos coruñeses, Manuel Miramontes.
Un cortocircuito en un cuadro de mandos («un suceso más espectacular que dañino», según el alcalde coruñés, Javier Losada) originó el fuego. Fue un vigilante el que alertó una vez que sonaron las sirenas. Eran las nueve y media de la noche del viernes, la víspera del Día de la Ciencia en la Calle, una de las jornadas en la que la Casa de los Peces recibe más visitantes. A la zona se desplazaron los bomberos, personal técnico del Acuario y efectivos policiales. La humareda obligó a abrir las puertas para airear el recinto.
Ventilando y limpiando
«Seguimos ventilando y limpiando el área afectada», apuntó ayer Miramontes. «El incendio se produjo en la zona técnica, a la que no accede el público, pero el humo se fue colando por varias partes y tiznó algunas paredes del área visitable, aunque el ambiente ni es turbio ni ahumado». En todo caso, se ha optado por mantener cerrada la Nautilus mientras no está acondicionada como antes del suceso.
La sala, que es el mayor atractivo del Acuario, consiste es un tanque de cuatro millones de litros de agua en el que viven miles de peces de cincuenta especies diferentes. Entre ellos destaca el tiburón Gastón , el favorito de los críos que visitan el recinto y que, en ocasiones, duermen en la propia Nautilus. «Ninguna de las especies se ha visto afectada. Están todas en perfecto estado, como si no hubiese pasado nada».
Volvieron a comer
Los peces de esta sala estrella se alimentan «cada dos o tres días». Habían comido el pasado viernes, antes de que se produjese el incendio, así que no han pasado hambre por culpa del incidente. Los buzos que les dan de comer no pueden bajar a la gran piscina si no hay luz. Ayer volvió a funcionar el cuadro eléctrico y pudieron descender. Bien comidos, el incendio no les ha afectado, pues el humo no llegó a estar en contacto con el agua. Sobre a si les pudo descolocar la falta de luz, el director bromea: «No sé qué pensaron los peces, ni nunca lo sabremos, pero han pasado una noche larga».
El alcalde destacó el pasado sábado que «lo verdaderamente importante» del incidente «es que no hubo secuelas, pues no hay ninguna especie afectada, y que los sistemas de seguridad funcionaron perfectamente».
El del viernes fue el momento en el que más peligro corrieron los peces del Acuario desde que la marea negra del Prestige obligó a cortar la captación de agua marina. A consecuencia de esa situación, en la incluso que se pensó en enviar las especies al Acuario de Valencia, se aceleró el proyecto de captación de aguas subterráneas, y es así como ahora se surte la Casa de los Peces.
El museo más visitado de la ciudad abrirá hoy en su horario habitual de lunes a viernes, es decir, de 10 a 19 horas. La única sala que estará cerrada será la Nautilus.