Negreira chequea los déficits del barrio del Castrillón

A CORUÑA

Varios integrantes del grupo popular, encabezados por Carlos Negreira, visitaron el Castrillón para hablar con sus vecinos y conocer de primera mano el estado del barrio. De estas conversaciones, señaló que uno de los aspectos que más preocupan en en la zona son los tapones de tráfico: «Se anuncia la retirada de tapones urbanísticos, pero llevan años y años prometiéndolo y lo cierto es que no hacen nada», aseguró el líder popular.

Negreira señalo, en este sentido, tres casos: «El de la Avenida de los Caídos hasta el cruce con el Castrillón sigue todavía pendiente después de años y años. La calle Antonio Ríos hasta el cruce con la avenida Casanova de Eirís sigue también pendiente, así como la apertura de la travesía de la Cerca hasta su unión con la calle Vaamonde Lores, completada con la colocación de aceras, necesarias en este caso debido a su elevada pendiente».

Además de ello, el popular también señaló una situación que calificó como «chapuza importante». Se refiere a «la unión de la calle Curtis con Bergondo, donde hay una obra tras la cual las aguas fecales siguen vertiendo directamente a una finca.

Plazas

En su recorrido, hubo una atención especial para las plazas del barrio. En ellas también halló numerosas deficiencias: «En la plaza que está entre la calle Oza de los Ríos y Castrillón, podemos comprobar la situación de la misma con chabolas y alpendres. Esta es una situación que, desde luego, es lamentable para la salud pública de las personas que viven allí y las cercanas. Que suceda algo así en el siglo XXI es inaudito. Por otra parte, en la que está entre la calle Fariña Ferreño y Alicante, nos han alertado los vecinos de la existencia de ratas, lagartos, maleza, etcétera».

Dentro de las demandas vecinales, Negreira se hizo eco del desacuerdo que algunos residentes han mostrado con el diseño de la biblioteca: «No ha sido consultado con los vecinos y ha dejado pegado a la acera, algo que disgusta a mucha gente».

Por último, se refirió a los problemas de aparcamiento en la zona y la polémica de los realojos. «Se necesitan más aparcamientos. Cuando se retiren los tubos del Oleoducto, se puede estudiar un aparcamiento subterráneo que sería muy recomendable». Respecto a la polémica del fin de Penamoa señaló que es un «tema donde hay que poner luz y taquígrafo», indicando que los vecinos del Castrillón se integrarán en la comisión del realojo.