La Consellería de Medio Ambiente dio al Concello de Coirós un plazo de un mes el 31 de enero para que subsanase hasta nueve tipos de anomalías detectadas en varias fosas sépticas municipales detectadas en el transcurso de varias inspecciones en los últimos años.
Los técnicos de la Xunta constatan que se producen vertidos ilegales a los ríos Mendo y Mandeo, así como las deficiencias de algunos sistemas de saneamiento. Es el caso de la depuradora situada en Merille, sobre la que aseguran que «posiblemente as augas sexan filtradas no terreo» y que la fosa «presenta un estado total de abandono». Asimismo, en la misma inspección realizada el 8 de noviembre de 2007 en Coirós de Abaixo detectan «un tego que desemboca no río Mendo» y sobre el mismo aseguran que es «un caudal de vertido abundante e turbio».
Mala gestión, según el PSOE
El PSOE de Coirós responsabiliza al actual equipo de gobierno, del PP, de esta situación. Aseguran que el Concello ha recibido partidas millonarias para el saneamiento, que no se han usado de forma correcta y no se llevan a cabo las labores de limpieza necesarias, según el informe de la Xunta.
«A pesar de que Coirós conta cunha depuradora con capacidade para unha poboación de 8.000 habitantes, está infrautilizada, xa que apenas recibe vertidos», denuncian, y recuerdan que la construcción de esta estación supuso una inversión de 1,5 millones de euros, pero «o gran fracaso da súa xestión é que o goberno municipal do PP non tivo a previsión de conectar con esta infraestrutura as augas residuais, polo que seguen a verter a decantadoras sen control».