Un arquitecto de la economía

A CORUÑA

La plaza Manuel Guitián reconoce la labor de este coruñés, directivo del Fondo Monetario Internacional

19 feb 2008 . Actualizado a las 11:49 h.

La catedral de Washington acogía un funeral al que asistían numerosas personalidades tanto de la capital como llegados de distintos lugares de Estados Unidos. Ocurría hace justamente ocho años, el 16 de febrero, y el fallecido no era ningún prohombre norteamericano, sino una persona que había nacido en O Barco de Valdeorras, «pero a los seis meses ya lo trajeron para A Coruña y él siempre se consideró un coruñés». El funeral de Washington era por el economista Manuel Guitián y sus orígenes los recordaba ayer su hermana Marisa, tras el descubrimiento de la placa que da nombre a la nueva plaza Manuel Guitián.

Está situada en la segunda fase de Elviña y con ella se trata, en palabras del alcalde, Javier Losada, de poner en valor a una persona que fuera de España estaba considerada como «uno de los grandes economistas del siglo pasado». Como prueba de ello, Losada recordó el titular del periódico The Washington Post que definía a Guitián como un arquitecto de la economía mundial.

Y es que después de estudiar Derecho en Santiago y Económicas en Madrid se doctoró en Chicago, tras pasar varios veranos en Francia e Inglaterra. Tal y como recordó el alcalde, el director de su tesis doctoral, titulada Devaluación, política monetaria y balanza de pagos, sería luego el Nobel de Economía Robert Mundell, que durante su estancia en A Coruña en el año 2000 decía de Guitián: «Era un gran economista y un amigo».

Sencillez, humildad y modestia son las tres virtudes que destacó Losada de este coruñés que en 1962 ingresó en el Fondo Monetario Internacional y allí trabajaría durante más de un cuarto de siglo, siendo ese arquitecto de la economía mundial al negociar, y con éxito, gran parte de la deuda exterior de un buen número de países de América Latina o colaborar en los aspectos económicos de la reunificación de Alemania.

Su hijo Ramón (nombre que lleva en recuerdo de su abuelo) dio las gracias a todos los asistentes al acto, tras reconocer que no le gusta hablar en público.