Los intentos realizados por la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento de A Coruña para que Endesa compartiera con Fenosa el uso de la Medusa no han fructificado, al menos de momento, por lo que la empresa que preside José Manuel Entrecanales seguirá apilando sobre el muelle del Centenario el carbón que importa con destino a la central de Compostilla, en Ponferrada.
El almacén cerrado de Fenosa, que está vacío de mercancía tras haberse desalojado todo el carbón de la última descarga, que se había combustionado, no volverá a funcionar hasta el segundo semestre del año, ya que la térmica de Meirama está en proceso de reformas para adaptarse al cierre de la mina. Se había apuntado desde el Puerto que esta circunstancia podría ser aprovechada para que la Medusa albergase el carbón de Endesa, pero hasta ahora no ha habido acuerdos en este sentido.
El alcalde, Javier Losada, y el primer teniente de alcalde, Henrique Tello, habían llegado a amenazar con impedir que Endesa mantuviese las descargas a cielo abierto. Sin embargo, los expertos señalan que técnicamente es difícil el uso compartido de la Medusa, porque los carbones que manipulan ambas empresas son diferentes, y Endesa ya advirtió de que su volumen de tráfico no es suficiente para amortizar la construcción de un circuito cerrado propio.
En esta tesitura, los vecinos de los Castros volvieron a denunciar ayer la llegada de carbonilla a sus viviendas. En el puerto continúa el traslado a Ponferrada de las 105.200 toneladas de mineral que descargó el Aigaion , y la presidenta de la asociación vecinal, Margarita Santiago, aseguró que el polvillo está manchando los ventanales y la ropa tendida, además de causar alergias. Reclama que se prohíban las descargas a cielo abierto y que el carbón sea sustituido por mercancías limpias.
Fuentes portuarias insisten en que esta actividad genera cientos de empleos y que se extreman las medidas para evitar la contaminación.