Asaltan una casa, una tienda y una cafetería en Culleredo

A CORUÑA

Los delitos se suceden esta semana en Culleredo, en donde están padeciendo una oleada de robos, por los que las víctimas solicitan un refuerzo de la vigilancia.

Ladrones entraron anoche en un piso de la Urbanización la Ría, con los propietarios dentro, que al escuchar ruidos en el interior de su vivienda optaron por echar el pestillo a su habitación, lo que ahuyentó a los asaltantes, según fuentes de la investigación. Según un vecino, este sería el tercer robo que se produce en la urbanización.

También de madrugada se produjo un robo en la cafetería Fontana en A Corveira. Saltó la alarma a las seis y la compañía de seguridad alertó a los propietarios, Chelo Amado y Manuel Martínez, que al llegar al establecimiento comprobaron que les habían forzado una persiana lateral, una puerta, el cajetín de una tragaperras y se habían llevado una caja registradora y otra la habían movido, en lo que parecía ser un intento frustrado de sustraerla también.

Los propietarios se mostraron muy críticos con la actuación policial, porque cuando ellos llegaron a la cafetería y pese a que su central de alarmas había alertado a la Guardia Civil y tanto el cuartel como la comisaría de la Policía Local están a escasos 200 metros de su local no llegaron hasta pasados 25 minutos. «Ao non velos dentro chamamos aos da alarma e dixéronnos que avisan a Guardia Civil, pero que os de Culleredo non tiñan axentes dispoñibles e chamaron aos de Cambre, que tardaron uns 40 minutos, e tampouco a Policía Local, que chegou uns 25 ou 30 minutos máis tarde ca nós, que viñamos desde A Coruña», relata Chelo Amado.

Esta semana también ladrones asaltaron en A Corveira la tienda APP Informática. Los vecinos escucharon un gran ruido a las cinco de la madrugada, no consiguieron ver qué pasaba en el bajo, por lo que hasta las siete de la mañana, cuando empezaron a salir para trabajar no dieron la voz de alarma al ver roto el cristal de seguridad del escaparate.

«Ahora lo que hay es cajas, pero se llevaron unos 3.000 euros en mercancía», explicaban ayer los encargados de la tienda, que se mostraban sorprendidos porque los asaltantes dejaron un gran rastro de polvo de azufre, que se desconoce para qué lo utilizaron.