Envía tus cartas a redac@lavoz.es o a Ronda de Outeiro, 1· 15006 A Coruña
Me gusta mucho una canción que dice: «Cómo hemos cambiado, ¿qué nos ha pasado?...» Lo que no me gusta tanto es el cambio que ha dado últimamente el señor Quique Tello, que, desde que ejerce tareas de gobierno se ha transformado y, sin avisos previos ni ningún miramiento, pone en la calle a la asociación de vecinos Novo Barrio de Os Rosales, que ocupaba un local en el Centro Municipal de Emprego.
Cualquiera se iba a imaginar que los responsables nacionalistas de Empleo y Participación Ciudadana, Quique Tello y Margarida Vázquez, dejarían ahora a unos vecinos sin local, sin ofrecer alternativas ante la ausencia, sin hablar con ellos para la solución y que, para colmo, tengan que oír a Tello espetando: «Este é un Centro Municipal de Emprego, non de taichí».
Que se trate de un centro de empleo no impide que se le pueda dar un uso adicional por los ciudadanos del barrio y, dado que se están desarrollando actividades promovidas por la asociación, lo lógico, lo plural, sería haber tomado la decisión consensuada con todos los vecinos de Los Rosales. Luego, habría que establecer un calendario racional para trasladar las actividades que ahora se desarrollan allí a otro local. De este modo se darían así los menores trastornos posibles.
Esta manera de actuar, lejos de pretender promover la participación ciudadana, se trata de puro despotismo, o se trata del cambio que dice la canción o es que el político se está sacando la careta para mostrar su verdadera cara. Jesús Fernández.