«La solución al botellón hay que buscarla sin demora»

A CORUÑA

Es consciente que una ciudad es un elemento vivo en que «indiscutiblemente surgen problemas», pero apuesta por intentar mejorar la calidad de vida de los vecinos

02 nov 2007 . Actualizado a las 11:29 h.

Define una ciudad como «una gran casa común en la que todo el mundo pueda tener su habitación y que también haya espacios comunes para compartir». Su misión, como coordinador del Foro Cívico es proponer soluciones para conseguir que en dicha vivienda funcione todo lo mejor posible. Para ello, en abril de este año Fernando Márquez y una comisión formada por 23 personas presentaron a la corporación municipal la Carta de la Ciudadanía, en la que enumeraron una serie de iniciativas para mejorar la calidad de vida de A Coruña.

-¿Quiénes fueron los encargados de redactar esta carta?

-Fue un proceso de selección complicado, porque hay muchas personas que podrían formar parte de esta comisión cívica, aunque se intentó que fuera una representación plural desde todas las perspectivas. Al final, fueron seleccionadas 23 personas destacadas dentro del campo de la universidad, la pedagogía, la sociología, la arquitectura, la educación, el deporte, la sanidad, las asociaciones de vecinos, la cultura o el mundo empresarial.

-¿No fue difícil poner a todos de acuerdo?

-Era un desafío en sí mismo que todos estuviesen de acuerdo, pero intentamos que hubiese un núcleo básico de entendimiento. Parecía más razonable inspirarse o seleccionar aquellos valores que son aceptados de forma universal e intentar aplicarlos a la realidad urbana.

-¿Y qué es lo que proponen en esta Carta de la Ciudadanía?

-Tenemos en cuenta que la ciudad no parte de cero, porque acaba de cumplir 800 años, hay un patrimonio, cierta tradición liberal y existe un sentido de pertenencia bastante importante. Ahora es un momento importante para empezar a mirar cómo mejorar el futuro, no sólo el funcionamiento de la ciudad, sino la calidad de vida de los ciudadanos. Para ello, proponemos una serie de valores para fomentar una ciudad educadora, integradora, responsable, participativa, habitable, saludable e innovadora. A partir de cada valor, las administraciones deberán proponer una serie de acciones y medidas para prevenir los conflictos.

-¿Y cómo proponen superar los problemas?

-Los conflictos son inevitables, pero hay que darles una lectura positiva, y hay que considerarlos como síntomas de una enfermedad, que demuestra que no todo va bien.

-¿El botellón podría ser un ejemplo de esos síntomas?

-El botellón es un problema que se ha ido gestando y ahora se está produciendo una situación nueva de un problema que venía de atrás. Yo creo que la solución al botellón hay que buscarla sin demora, pero de forma participativa. El propio presidente de la Xunta ha encargado a la conselleira de Sanidade que elabore una propuesta en la que estén implicadas todas las partes interesadas, y creo que es una excelente idea. El desafío va a ser encontrar una solución común en la que habrá que marcar una fronteras que no se puedan traspasar.