Si no fuese por las cicatrices, parece que ninguno de los supuestos implicados se acuerda mucho de lo ocurrido el 23 de septiembre del 2000, cuando presuntamente participaron en una pelea en las inmediaciones de un bar en la calle Julio Rodríguez Yordi. En la vista celebrada ayer, el primero en declarar fue J.?F.?M., que fue el que salió peor parado, puesto que recibió cinco navajazos.
En su declaración, explicó que no conocía de nada a los otros tres acusados -los hermanos F.?B., apodados por algunos como los hermanos Dalton de A Coruña-. Recordó que esa noche había salido con otros tres amigos, y que había bebido mucho. Dijo que se enzarzó en una pelea con otro grupo de personas, «que cogí un palo que había en el suelo para defenderme, pero en el momento fui herido con varios navajazos, que no sé precisar quién me los dio. Vi la navaja cuando tenía la persona encima, pero tengo los recuerdos muy borrosos porque estaba muy borracho».
De lo poco que se acuerda, explicó que se encontró tendido en el suelo, sólo y con cinco navajazos. Asimismo, afirmó que él sólo cogió el palo para defenderse, que no lo llevaba previamente, y además, dijo: «Dudo que haya podido darle con el palo a alguien con la borrachera que llevaba».
Por su parte, su amigo y también acusado A.?P.?C. manifestó que esa noche habían llegado a esa zona en el coche de J.?F.?M., y que éste y un amigo habían salido del turismo, mientras que él se quedó dentro con una chica. En un momento dado, escuchó los gritos de una pelea, «e intenté acercarme para que cesase la discusión, pero una persona se le echó encima a J.?F.?M. y cayeron los dos al suelo».
En ese instante, según recordó, vio como otro joven iba hacia él, por lo que decidió huir. «Me marché corriendo hacia la plaza de Pontevedra y cogí un taxi. Yo no golpeé a nadie, yo sólo vi a J.?F.?M. con un señor agarrado y otro que venía a mi encuentro, y creí que venía a por mí», dijo A.?P.?C.
La declaración de los hermanos F.?B. fue bastante similar, ya que coincidieron a la hora de dar la misma versión de los hechos. Los tres, según explicaron, se encontraban tomando algo en un pub de la calle Julio Rodríguez Yordi, y un grupo de personas que estaban en la calle, y a las que no conocían, comenzaron a increparlos y a decirles que salieran. «Algunos de ellos llevaban palos en la manos, pero no se veía bien, y entre el alcohol que llevábamos... Uno de ellos entró en el local y la camarera lo echó, pero siguieron vociferando. Mi hermano R.?M.?F.?B. se acercó a la puerta y le dieron con un palo en la cabeza», afirmó F.?M.?F.?B.
A continuación, tanto él como el otro hermano, C.?A.?F.?B., salieron del establecimiento para defender a R.?M.?F.?B., y, para ello, cogieron unas bolas de billar que había en una mesa del bar. En su relato, F.?M.?F.?B. también hizo referencia a que él no agredió a nadie, «yo sólo me acuerdo de llevar golpes por un tubo, y luego coger el coche e irnos a la Casa del Mar a curarnos. Ninguno de nosotros llevaba navaja, había más gente por allí. Era de noche, habíamos bebido y allí había muchas personas que frecuentan la noche».