Aunque reconoce que no le enamora el oro, lleva más de cincuenta años detrás del mostrador de la joyería Arias, situada en el primer piso del emblemático edificio del cine Avenida. Unas horas antes de cerrar sus puertas el local continúa repleto de objetos. «No voy a guardar nada, todo lo que hay aquí se va a vender, no quiero guardarlo para volver a darle vueltas», indica Carmen. Muchos de sus clientes se acercaron estos días para encontrar alguna ganga. Unos vistosos carteles anuncian su liquidación desde hace unos meses. Carmen y su marido, Antonio Arias, montaron el negocio en 1.955. Hace dos años que Antonio falleció, y desde entonces Carmen y su hija han llevado el timón del negocio. «A mi hija le da más pena irse de aquí. Tengo ganas de cerrar unos días para descansar, pero si pienso que es para siempre me vengo abajo. A mi me trajeron a este mundo para trabajar». Carmen prefiere los diseños sencillos y poco aparatosos, que incluso en alguna ocasión se atrevió a dibujar. Labora con oro de 18 quilates y con plata en antigüedades. Con marcos, cuberterías o candelabros. A finales del próximo mes tendrán que dejar vacío el local que durante medio siglo han alquilado, según un acuerdo al que ha llegado con los propietarios. «Hace unos meses Ortega compro el edificio, más tarde se lo vendió a un señor, y éste a Caixa Galicia, el dueño actual», indica Carmen.
Enfermera en el Juan Canalejo, ama de casa y pintora. Chus García Camino es una mujer polivalente donde las haya. Mañana abre una exposición individual con sus cuadros «dedicados a paisajes, casi todos otoñales, con colores cálidos y una estética melancólica». La exhibición de su obra será en la sala Piano del Meliá María Pita . A pesar del poco tiempo libre del que dispone, nunca ha dejado de lado su pasión por el pincel y la paleta: «Siempre quise estudiar Bellas Artes, pero mis padres me hicieron cambiar de opinión», dice. Esta es su segunda muestra individual, y ya ha hecho otras dos con otros autores. En la sala Piano les espera hasta el próximo 28 de septiembre.
La pasada noche, el Palacio de la Ópera acogió la primera de las dos representaciones de La Bohème proyectadas en A Coruña. La obra de Puccini , enmarcada en la programación del 55 Festival de Ópera de A Coruña, tuvo una gran acogida entre el público asistente, que ya había agotado las entradas al poco tiempo de haber salido éstas a la venta. Buen ambiente para recibir este espectáculo, que culminó con una gran ovación tanto a los actores y actrices como a la orquesta, que interpretó las partituras con suma destreza y gran técnica. Por cierto, para la segunda y definitiva representación, que será mañana, las entradas también están agotadas.
Cambiando de provincia, los escritores coruñeses se trasladan hoy a la villa ourensana de Celanova. El escritor coruñés Henrique Rabuñal será el encargado de hacer los honores al dramaturgo lucense Manuel Lourenzo, que recibe el premio Celanova, Casa dos Poetas . El acto se celebra en la casa que vio nacer a Manuel Curros Enríquez , y por cuyo huerto, A Horta da Palabra , correteaba años más tarde un jovencísimo Celso Emilio Ferreiro . «É o autor teatral galego máis importante dos nosos días, a pesar de estar pouco valorado neste mundo das letras», indica Rabuñal. A Horta da Palabra recibe esta tarde una nueva semilla literaria, si bien ésta ya ha crecido lo suyo en el autor de O circo da medianoite .
Ciudad de Panamá acogerá los días 13 y 14 de este mes la ceremonia de entrega del Premio Iberoamericano en Honor a la Calidad Educativa , que en esta edición recae sobre el centro Liceo La Paz. Además, a dos titulares de este mismo centro, Antonio Pintor Vidal y Carlos Pérez Roca , les serán concedidos sendos doctorados honoris causa en Iberoamérica.