Una tromba de agua anegó las calles y provocó un nuevo caos circulatorio
A CORUÑA
A pesar de la intensidad de la lluvia, no se registró ningún accidente durante la mañana El chaparrón provocó filtraciones y formó un charco en el vestíbulo de los JuzgadosLa carretera que une el puerto con Oza sufrió inundaciones en algunos tramos de la calzada
20 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Mañanas lluviosas, tardes estables. Así son las jornadas a las que nos tiene acostumbrados este atípico verano. Una tromba de agua cayó ayer a las once de la mañana y provocó de nuevo el caos en las principales avenidas de la ciudad. En el edificio de los nuevos Juzgados también llovió, tanto dentro como fuera de las instalaciones. Unas grietas en las uralitas transparentes que forman la cubierta provocó que una pequeña cascada de agua cayera sobre los cuatro pisos de escaleras, causando el asombro de muchos de los que se encontraban en el recinto. Para otros, estas goteras no son una novedad, puesto que se repiten cada vez que cae una tromba de agua, dejando tres grandes manchas de agua en el suelo del recibidor. La intensa lluvia también afectó a la carretera que une el puerto con Oza. Una vía de servicio para camiones fue incapaz de absorber la cantidad de lluvia caída. En la entrada de la terminal de Repsol incluso levantó la tapa de un registro, provocando una especie de géiser. Además, el fuerte chubasco afectó a las vías inferiores del viaducto del puerto y a las carreteras que dan acceso al hospital de Oza y al Juan Canalejo. En la avenida de Alfonso Molina también se formaron algunas bolsas de agua, y en otras vías, la lluvia caída provocó retenciones. La gran cantidad de agua se acumuló en charcas en algunos tramos de la calzada, lo que obligó a los conductores a circular por el carril contiguo. A pesar de que se recogieron bastantes litros por metro cuadrado en apenas treinta minutos, no hubo que lamentar ni accidentes ni daños materiales. Los bomberos no realizaron ninguna salida relacionada con la gran tromba de agua. Sin embargo, y a pesar del aguacero, un fallo en la toma de registro de la estación del observatorio meteorológico, hizo que no constara ninguna precipitación.