Todos carecen de servicio médico permanente, pero tienen socorristas Suspenden a la mitad en accesos para discapacitados y en servicios para los usuarios
02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?n estudio nacional sobre cámpings califica, como poco, de mejorables la situación de seis recintos coruñeses, tres de los cuales suspenden. La pruebas de Consumer Eroski dejaron claro que una de las carencias más importantes que acusan son la adaptabilidad de los accesos a personas con discapacidad. «Los resultados en los cámpings coruñeses visitados son peores -con una media de muy mal- que la media del estudio», aclara la encuesta. Los responsables del estudio aseguran que cuatro de los seis cámpings visitados no han tomado ninguna medida de adaptación y sólo los dos restantes han adaptado todas las instalaciones para personas con movilidad reducida. Para llegar a estas conclusiones también se ha medido las barreras arquitectónicas, la habilitación de plazas para discapacitados en los aparcamientos, así como la adaptación de diferentes instalaciones como, por ejemplo, las cabinas telefónicas. Sin piscina A los inspectores de Consumer tampoco les convencieron los servicios que daban los recintos coruñeses: «Cinco de los seis visitados carecían de piscina y ninguno de los fregaderos ni lavaderos de los establecimientos de la provincia coruñesa tenía agua caliente, aunque sí las duchas», denuncian. Las condiciones de seguridad tampoco generan alabanzas. Todos los establecimientos de acampada reconocen que no tienen servicio médico permanente. «A esto hay que añadir que cuatro de los seis visitados ni siquiera tenían un plan de evacuación o de catástrofes detallado», explican, al tiempo que valoran la presencia de socorristas. Pequeños y cerca de playas Cinco de los cámpings estudiados cuentan, según el trabajo, con situaciones privilegiadas, puesto que están en las inmediaciones de playas. No valoran tanto las dimensiones, ya que están entre los más pequeños: «Tienen 10.225 metros cuadrados de media (la del estudio son casi 40.000), y el promedio de aforo máximo es de 307 personas, cuando la media nacional son 538 personas». Sólo tres abren todo el año. Para hacer el estudio, Eroski Consumer visitó 101 recintos de 18 provincias que, en el 2006, albergaron a un total de 6,6 millones de usuarios. Uno de cada tres no pasó las pruebas a las que lo sometió la organización de usuarios.