El proyecto prevé trasladar la factoría «a una zona industrial del municipio de A Coruña» Defensa avalará la continuidad de la actual plantilla y la apertura de nuevas líneas de trabajo
07 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Tras seis años de dudas, incertidumbres y muchos rumores, los 217 trabajadores de la Empresa Nacional Santa Bárbara de A Coruña sabrán de boca de los responsables de su compañía, General Dynamics, y del Ministerio de Defensa el futuro que espera a la Fábrica de Armas de A Coruña. Según ha podido saber La Voz, el anuncio se hará antes del 20 de abril y los responsables sindicales ya han recibido algunos detalles en los que se garantiza «al cien por cien» la continuidad de todos los trabajadores. El acuerdo, alcanzado hace algunas semanas, se ha visto paralizado por el relevo del secretario de Estado de Defensa, Francisco Pardo Piqueras, que está pendiente de tramitar de forma definitiva su cese para encabezar la candidatura del PSOE en la provincia de Albacete para las próximas elecciones autonómicas. Pardo Piqueras, hombre de máxima confianza del anterior ministro de Defensa, José Bono, fue el encargado de negociar con Francisco Vázquez y Javier Losada, los sindicatos y la propia empresa General Dynamics las soluciones para hacer viable la factoría coruñesa. En ese proceso negociador también tuvo especial incidencia la llegada al puesto de consejero delegado de la empresa americana de Alfonso Ramonet, que dio un giro rotundo a la situación de la compañía y se volcó en garantizar la continuidad de Santa Bárbara. Traslado Fruto de ese nuevo espíritu de entendimiento, el Ayuntamiento coruñés mudó en su frontal oposición al traslado de la sede actual de la empresa, en Eirís, a una nueva ubicación. Ahora, General Dynamics tiene abiertas dos posibilidades en los dos polígonos industriales situados en el interior del municipio coruñés, A Grela y Pocomaco, que podrían servir para cubrir las necesidades de la empresa a la hora de instalar una nueva factoría. «En cualquiera de los dos polígonos contaríamos con los recursos necesarios para instalarnos y, además, podríamos aprovechar para construir una nueva factoría donde sacar el máximo rendimiento a los avances tecnológicos y convertirla en una de las instalaciones punteras en España», advirtieron fuentes conocedoras del desarrollo de la negociación. Este punto, uno de los que más dudas suscitaba entre los trabajadores, provocaría, según informaciones de General Dynamics, una solución mucho más adecuada para el futuro de los 217 trabajadores de su factoría coruñesa, «porque podríamos entrar a competir por grandes pedidos de áreas que en estos momentos tenemos absolutamente vedadas, no tanto por la falta de capacidad de nuestros trabajadores, sino por la carencia de medios técnicos precisos para ejecutarlos». Además, los trabajadores, que siempre habían exigido permanecer en el casco urbano coruñés, tampoco tendrían que hacer frente a un traslado demasiado lejano, como pasó con otras empresas, como Emesa o los propios funcionarios de la prisión provincial. El futuro uso de la parcela ?comercial o residencial? aportaría los fondos necesarios para poner en marcha la actualización tecnológica de la factoría coruñesa, lo que permitiría convertirla en un centro de vanguardia en la producción no sólo de elementos armamentísticos, sino de todo tipo de equipamientos relacionados con la electrónica. De esa forma, se aumentaría también la cartera de clientes y las garantías de supervivencia de los puestos de trabajo del centro de Santa Bárbara en A Coruña.