Reportaje | Una biblioteca dispersa La González Garcés y el Arquivo do Reino de Galicia custodian los 1.120 ejemplares que el Ayuntamiento quiere que sean trasladados a la casa-museo de Casares Quiroga
29 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?i hubo quema de libros de Casares Quiroga, de ella se salvó nada menos que El capital , de Marx. Este ejemplar que perteneció al coruñés que fue presidente del Gobierno durante la II República se puede consultar en la biblioteca Miguel González Garcés, en el barrio de Elviña. En total, este centro ha catalogado 1.117 ejemplares (correspondientes a 818 títulos) pertenecientes al político. Otros tres se custodian en el Arquivo do Reino de Galicia, en el jardín de San Carlos. Son los 1.120 ejemplares que el Ayuntamiento quiere trasladar a la casa-museo de Santiago Casares Quiroga, situada en Panaderas y que abrirá sus puertas el 14 de abril. Así se lo ha solicitado al Gobierno, titular de los libros que se guardan en esos dos centros. El Ayuntamiento sabe cuáles son esos títulos gracias a la tarea de catalogación que a lo largo de los últimos cinco años ha realizado la González Garcés. Los franquistas incautaron los ejemplares y realizaron un inventario pésimo. «En moitos casos, só figuraba o título e o autor», detalla Xosé Manuel Pérez, uno de los técnicos que hizo esta labor. De los 1.117 ejemplares, 687 están escritos en castellano, 397 en francés, nueve en inglés, ocho en alemán, siete en italiano, cuatro en gallego, otros tantos en portugués y uno en griego. Para identificarlos, se han seguido pistas como las dedicatorias, las anotaciones manuscritas o el hecho de que tuviesen marcas de cuerdas, pues se supone que así fueron trasladados muchos de ellos. Bastantes fueron adquiridos en la desaparecida librería Hermanos Zincke, del Cantón Pequeño, como consta en la portada de un libro sobre vela (Santiago tenía un velero). No sólo pertenecían al que fue presidente del Gobierno. También los hay de su padre, de su mujer o de su hermano Arturo, quien firma en una página de una edición francesa de El Capital , de Marx, o realiza una magnífica caricatura (se supone que de un profesor) en un libro de texto. Además de Marx, también se salvaron de la quema obras de autores tan denostados por el régimen franquista como Proudhon, Pi y Margall o Voltaire. A unos kilómetros de Elviña se guardan los tres incunables. Gabriel Quiroga, director del Arquivo, los hojeó ayer a petición de La Voz: «Están moi ben conservados», sentenció. Los tres están escritos en latín. Uno de ellos lo firma Plinio Cecilio Segundo, «Plinio O Novo», apunta Quiroga. Se titula Epistolae y fue impreso en Nápoles en 1476. Está encuadernado junto a Orationes Philelphicum aliis opusculis , editado en 1492, que recoge oraciones y otras obras de Francisco Filelfo, «un humanista italiano moi importante do século XVI». En un volumen aparte se conserva Opera (De divinis institutionibus adversus gentes. De ira Dei...) , una obra de Lactancio, un filósofo cristiano. El libro fue impreso en Venecia en 1478. Los tres títulos se pueden consultar en el Arquivo. Quiroga evita pronunciarse sobre la petición de traslado del Ayuntamiento, que incluye también once cajas con documentación de la familia.