Fidel Castro, un líder «católico y demócrata»

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

Historias de A Coruña | Visita a Galicia del familiar del líder cubano Ramón Castro, hermano del comandante, desembarcó en A Coruña en 1958 para conocer la tierra de su padre y fue entrevistado por La Voz de Galicia

17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Ramón Castro Ruz, el hermano mayor del entonces líder guerrillero que luchaba en Sierra Maestra contra la dictadura de Batista, vino a primeros de agosto de 1958 a Galicia para conocer la tierra de sus padres, en Láncara (Lugo). La Voz le entrevistó y algunas de las opiniones sobre su hermano quedaron en evidencia con el paso del tiempo. Llegó al puerto coruñés el 2 de agosto, procedente de La Habana, en la motonave Guadalupe, de la Compañía Trasatlántica. Vicente Leirachá fue el redactor que le hizo la entrevista en el hotel donde se hospedó, definiéndole como «un joven y rico hacendado cubano, de 33 años, fuerte, simpático, abierto y cordial». Lo primero que le extrañó al viajero cubano fue cómo se enteró el periódico de que venía a bordo. «En Nueva York -manifestó- tuve que rechazar a muchos colegas suyos. Comprenderá usted que en mi situación no me atraiga la publicidad». Pero al final acabó hablando. Tierra paterna «Todos los hermanos Castro -dijo- sentimos una gran ilusión por conocer Galicia, que es la tierra paterna. Mi padre nació en Láncara, de donde emigró a Cuba, sirviendo en el Ejército colonial español. Ahora vengo por dos razones: la de conocer este lugar y saludar a una tía nuestra, Juana Castro, hermana de mi padre, que vive en Armeá, cerca de Sarria». A la pregunta de si sentía Fidel alguna simpatía por los comunistas, su hermano contestó seguro: «Fidel estudió, como todos nosotros, en los Jesuitas de La Habana, en el colegio Belén. Allí hizo el bachillerato y luego estudió en la Facultad de Derecho. Políticamente sólo puedo decirle que es demócrata y, desde luego, católico ferviente como todos los hermanos». Formación religiosa Entonces le enseñó al periodista una foto de Fidel en la que destacaba un crucifijo que pendía de su cuello, añadiendo: «El crucifijo era suyo. Si a usted le parece que un comunista puede ser demócrata y católico... Mi hermano sólo pretende, como tantos, que los cubanos podamos elegir a nuestros gobernantes cada cuatro años, sin que nos los impongan. Y por lograrlo se está jugando la vida como muchos de sus compañeros». Ramón Castro hacía dos años que no veía a sus hermanos, cuando estuvieron en Méjico, antes de embarcar en el Granma. «Yo vivo con mi madre en Mayari, provincia de Oriente -añadió-, donde tenemos nuestras plantaciones, por cierto cerca de la zona de operaciones de la guerrilla. Además de Fidel y Raúl, tengo otro hermano en Caracas y tres hermanas en Méjico». Sobre la ambición de dinero que se decía que tenía Fidel, apuntó: «Mi padre llegó pobre a Cuba y a fuerza de laboriosidad y ayudado por la suerte, logró hacer una fortuna considerable. Cuando murió, poco antes del desembarco de Fidel, ya era un rico hacendado. A nuestras órdenes trabajan 400 obreros en el campo y nuestra producción de azúcar es considerable». Antes de despedirse del periodista, Ramón Castro le enseñó dos fotografías de su madre.