Los funcionarios cumplen su tercer día de protesta en el Obelisco

La Voz LA VOZ | A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Los concentrados formaron un pequeño campamento protegido con pancartas Las centrales sindicales representadas en la junta de personal mantienen su división

14 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Sin novedad en el Obelisco. El grupo de funcionarios disconforme con la política laboral del Ayuntamiento cumplió ayer su tercera jornada de concentración sobre la acera más transitada de la ciudad, donde han montado una especie de campamento delimitado por una sucesión de pancartas reivindicativas. La presencia policial que vigila la concentración impidió de nuevo cualquier incidente, aunque en el lugar de la protesta se cruzaron las opiniones de ciudadanos a favor de los manifestantes y en contra. Entre las visitas, ayer mismo acudió al Obelisco el parlamentario del BNG Carlos Aymerich registró una moción en la que reclama un «trato justo» por parte de la Subdelegación del Gobierno hacia los concentrados. La subdelegada, Obdulia Taboadela, evitó ayer hacer cualquier tipo de manifestación al respecto. También acudió al lugar de la concentración el candidato del Partido Galeguista, Carlos Marcos, quien reclamó de los funcionarios que, en cualquier caso, «ejecuten siempre acciones acciones de carácter reivindicativo que no molesten al resto de la ciudadanía o, por lo menos, que lo hagan lo menos posible». Génesis La génesis de las discrepancias entre este grupo de funcionarios y el Ayuntamiento arranca en los últimos días de la etapa de Francisco Vázquez como alcalde. Hace catorce meses, los funcionarios colocaron por primera vez una pancarta reivindicativa en la que estaban representadas todas las centrales sindicales con presencia en las instituciones municipales. Sus quejas se referían a la contratación de una empresa para ejecutar una revisión de la relación de puestos de trabajo del Ayuntamiento, las diferencias en las retribuciones de los complementos específicos de una escala de 1 a 15 a una de 1 a 6 y otras pequeñas mejoras. Desavenencias Esa unidad sindical estaba formada por UGT -seis delegados en la junta de personal y siete en laborales-, CSI-CSIF -siete representantes en la junta de personal-, CIG y Comisiones Obreras -tres y tres de cada central en cada uno de los dos órganos- y el Grupo Independiente, con 2 delegados en la junta de personal. UGT, la central con mayor número de delegados, aceptó la propuesta municipal, que suponía un incremento de las nóminas municipales por importe de tres millones de euros más al año y la contratación de la valoración de puestos de trabajo inmediata, que está previsto que esté finalizada y entregada este mismo verano. El resto de sindicatos optó por mantener las reivindicaciones añadiendo la palabra «justa» a la RPT y pidiendo el fin del «mileurismo» para los grupos más bajos de la escala formada por los 1.600 trabajadores municipales. Esa actitud llevó aparejado un incremento de la intensidad de las protestas, con intentos de boicot de todos los actos del alcalde, así como cortes de tráfico y otras acciones que ocasionaron importantes molestias al resto de los ciudadanos. Además, los funcionarios disconformes exigen la convocatoria de nuevo de la mesa de negociación. El Ayuntamiento La actuación del gobierno municipal ha mantenido la misma línea de trabajo. «Hemos cumplido con lo que nos pedían, contratamos la RPT, aplicamos la subida de salarios y retiramos obligaciones como la disponibilidad a los policías y bomberos», dice la concejala de Personal, Nieves Vázquez, cada vez que se le pregunta al respecto. El alcalde, Javier Losada, recordó en varias ocasiones que los concentrados «representan un pequeño porcentaje del total de los trabajadores».