El Coliseo se reinventa

Rubén Ventureira A CORUÑA

A CORUÑA

Reportaje El foso contará con una nueva grada elevada para los conciertos de Lucie Silvas, Julieta Venegas y Salif Keita. La dirección del recinto dice que busca «la intimidad»

03 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El Coliseo tendrá nuevo look en los próximos conciertos. En las últimas filas del foso se colocará una grada en progresiva elevación. «Se trata de lograr intimidad y confort, lo que en el Coliseo no es sencillo. La imagen debe ser la de un recinto polivalente que pueda dar cabida, en formato auditorio, a espectáculos para 2.000 ó 3.000 espectadores», explica el directo de la instalación, Javier Rodríguez. La colocación de esa grada es una variante sobre el formato habitual para los espectáculos de aforo reducido, aquellos en los que los telones acotan el recinto de Lavedra, lo que ocurrió por primera vez en el 2003. Hasta ahora, se situaban sillas en el foso a ras de suelo. La novedad consiste en que, a partir de la fila 8, y hasta la 18 y última, los asientos se irán elevando hasta un máximo de 80 centímetros. El Coliseo vuelve a mostrar así una de sus características más importantes: su elasticidad (estética y, también, de aforo). El 3 de agosto de 1991, el multiusos de Lavedra fue un horno en el que se asaron 14.000 personas mientras Juan Luis Guerra pedía que lloviese... café. Lo de «se asaron» es una metáfora, pero pudo haber sido literal. El recinto llevaba menos de tres meses abierto y el del dominicano fue el primer gran concierto que acogió. El Ayuntamiento desconocía cuál era la capacidad exacta de la instalación. Quedó muy claro que 14.000 no, pues, si llega a producirse alguna emergencia, el concierto habría derivado en tragedia. Aforo variado Con el paso de los años, se ha ido ajustando la capacidad, casi al centímetro. En los grandes eventos se admite un máximo de 10.000 personas. Para otros espectáculos de menor repercusión, el Coliseo se achica. Y no siempre del mismo modo. No habrá el mismo aforo para el concierto de Lucie Silvas (el próximo viernes) que para el de Julieta Venegas, que se celebrará sólo cuatro días después, o para el de Salif Keita, fijado para el 22 de este mismo mes. Para recibir a Lucie Silvas, la capacidad del recinto será de 3.000 espectadores. Para los conciertos de Julieta Venegas y Salif Keita se reducirá a 2.000. Sorprende la reducción en el caso de la mexicana, una de las artistas que más sonó el pasado año con su disco Limón y sal . Pero es que lo pidió ella: «La gira de invierno de Julieta Venegas está pensada para auditorios, y el acuerdo con la artista es para un máximo de 2.000 localidades. De paso, se mantiene para Keita, pues consideramos que será suficiente», detalla Javier Rodríguez. Con la conversión del Coliseo por medio de telones, la ciudad gana un recinto para acoger espectáculos de lo que los técnicos llaman «de capacidad media». Las 1.700 localidades del Palacio de la Ópera, la otra instalación que podía acoger este tipo de actos, se han quedado cortas en numerosas ocasiones. De paso, permite al recinto de Lavedra «programar en la temporada invernal, cuando las grandes giras no están en funcionamiento», apuntilla Rodríguez. En los tres espectáculos, los asistentes advertirán otra variación estética, además de la de la nueva grada. El foso del recinto estará recubierto de una moqueta verde oscuro, color corporativo de Caixanova, patrocinadora del ciclo Música con raíces , en el que se integran los conciertos de Venegas y Keita.