Oposición «Saber y Ganar»

Fernando Molezún Rubén Ventureira A CORUÑA

A CORUÑA

El primer ejercicio para lograr una plaza de auxiliar en el Ayuntamiento incluyó 55 preguntas de cultura general. Una fue dónde está la catarata de Yosemite

03 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

«Más que una oposición para trabajar en el Ayuntamiento pareció una prueba de selección para el Saber y Ganar », asegura una coruñesa que el pasado día 30 se examinó (y suspendió) en el Pabellón de los Deportes. Se trataba del primer ejercicio de la oposición libre a auxiliar de administración general. Hubo unos 1.200 inscritos. Estaban en juego 15 plazas (y están, pues quedan otras tres pruebas). La criba fue brutal: sólo quedan en la carrera 138 aspirantes. El gigantesco corte lo causó un test en el que primaron las preguntas de cultura general: 55 sobre un total de 75. Algunas de ellas sorprendieron a los opositores, especialmente la que planteaba dónde está la catarata de Yosemite. Acertaron los que marcaron la primera de las cuatro alternativas que se ofrecían: Estados Unidos, Noruega, Guayana y Canadá. En las bases del concurso se especificaba claramente que el cuestionario constaría de «75 preguntas tipo test (...) acerca de alguna de las siguientes materias: actualidad, geografía, historia, ortografía y gramática, operaciones aritméticas, así como el contenido del programa en el anexo de la convocatoria». El programa constaba de veinte temas, que abarcaban desde la Constitución a las haciendas locales, pasando por la organización municipal. De las 75 preguntas, dos fueron anuladas. Incluyendo las de reserva, el reparto temático fue el que sigue: 22 de geografía, 20 del programa, 15 de historia, 9 de ortografía y gramática, 6 de operaciones aritméticas y 3 de actualidad. Reacciones diversas Hubo a quien le gustó el contenido: «Yo no había estudiado casi nada del temario, así que vino bien que hubiese tantas de cultura general», afirma una aspirante que se quedó a un tris de pasar el corte. Otra opositora que suspendió, y que tampoco había profundizado en el programa, no está de acuerdo con la anterior apreciación: «Para los que estudiaron a fondo el temario y se quedaron fuera, el test fue una perrada . Todo el mundo pensaba que iba a entrar más del programa». Un tercer aspirante cree que no tiene sentido plantear un cuestionario de esas características para ese tipo de plaza y recuerda que el requisito mínimo era estar en posesión del título de graduado escolar, formación profesional de primer grado o equivalente. «Y el test era para estudiantes de un nivel muy superior», considera este aspirante.