Piden a médicos y docentes que se impliquen en la detección del síndrome de Asperger

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?rofesionales del campo sanitario, educativo y familiares de afectados reclamaron ayer, en la Fundación María José Jove, mayor implicación de la administración y de los colectivos médicos y docentes para detectar el síndrome de Asperger entre los niños, y, de este modo, poder iniciar tratamientos de forma temprana. «Existe desconocimiento social, docente y clínico sobre este trastorno del espectro autista, y jornadas como éstas sirven para divulgar conocimientos; han tenido mucho eco entre el profesorado, pero no veo aquí a ningún pediatra», subrayó Julián Vaquerizo, director del Centro de Atención al Desarrollo y la Unidad de Neuropediatría de Badajoz. El experto indicó que en un estudio realizado se pudo comprobar que hasta un 7% de los niños diagnosticados como hiperactivos o con trastornos del aprendizaje padecían realmente Asperger. Además, la edad media a la que los pequeños llegan a la consulta del especialista es de 9 años, «antes ni su pediatra, ni sus maestros -lamentó- percibieron la importancia de lo que les sucedía». De hecho, Vaquerizo explicó que los padres llevan a sus hijos al médico, «porque son niños excéntricos o que no aprenden», lo que refleja la confusión con otros trastornos. El neuropediatra indicó que el síndrome de Asperger «es una variante del autismo -explicó- pero con alta capacidad y en niños que desarrollan el lenguaje», de ahí, que algunos signos de alarma orientativos sean la torpeza motora, el desarrollo de un lenguaje demasiado culto para su edad, las conductas repetitivas, la rigidez o dificultad para cambiar rutinas, el interés por temas muy concretos, y la dificultad para habilidades sociales. «Son niños que, de repente, buscan todos los detalles sobre algo, como un coleccionismo; pueden saberlo todo de los planetas, o de los dinosaurios, y tienden a ser solitarios, no por que no busquen compañía, sino por que no entienden cómo a los demás niños de su clase no le gustan los planetas». Aunque algunos fármacos han demostrado cierta eficacia, el tratamientos es, básicamente, psicoeducativo, de ahí que los especialistas reclamen intervenciones en colegios para dotarlos de recursos humanos y materiales adecuados para tratar a los niños.