«Cuando preguntan y miden mucho, ya sabes que compran»

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Entrevista | Cosme Vidal Las antigüedades son su vida. Y la de su familia. Pertenece a la tercera generación de una saga de anticuarios, impulsores del salón que estos días celebra su 17 aniversario

20 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?a crecido entre antigüedades, y se ha enamorado de ellas. De hecho, Cosme Vidal tomó el relevo de su madre y, además de pertenecer a la directiva de la asociación gallega del sector, preside el Salón del Anticuario, que se celebra hasta mañana en Palexco. -¿Qué impresiones ha sacado de los primeros días? -Aunque el tiempo no ha acompañado mucho, yo creo que va a tener una gran aceptación. El primer día vino mucha gente, y cuando preguntan y miden mucho, ya sabes que el negocio se va a dar bien y que van a comprar. -Es decir, que cuando ve a la gente con un metro ya se está frotando las manos. -Bueno, este es un negocio donde las piezas no se compran al momento, y la gente se piensa mucho donde va a colocar la pieza y si tiene espacio. Una vez que lo comprueban, vienen muy rápido a comprarla, porque se le pueden adelantar. -¿Qué tipo de clientes acuden al Salón del Anticuario? -Cada vez hay menos gente mayor, y más jóvenes. Antes las casas se solían decorar con muchos muebles y muchas piezas. Ahora, lo que se busca es comprar una pieza única y de calidad, y luego acompañarla de otras menos importantes. Es increíble, pero ahora me compran los nietos de los clientes de mi abuelo, y ya han pasado tres generaciones. -¿Qué piezas destacaría de las casi 5.000 que se exhiben en los trece stands? -Hay de todo. Para mí, las piezas más curiosas son unos murales de antiguo Chipén, un local al que iba la gente de la jet, que miden más de seis metros de largo y que fueron pintados en 1945 por José Luis. Además, también hay trajes de buzos antiguos y bombas de oxígeno, muebles art decó y art nouveau , además de mucha porcelana. -¿Y los precios? -Hay piezas que pueden costar 20 euros, y otras que pueden llegar a los 120.000 euros. Lo más caro son los cuadros de pintores conocidos como Lugrís o Sotomayor.