El embajador recibió ayer la medalla de oro de la ciudad y el título de hijo predilecto En el acto celebrado en el palacio municipal criticó «a los que difaman y manipulan»
06 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Nadie se puede imaginar la emoción de este acto que, os puedo dar mi palabra de honor, justifica mi vida». Francisco Vázquez, embajador de España en el Vaticano y ex alcalde de A Coruña, comenzó así su discurso tras recibir ayer por la noche en el palacio de María Pita la medalla de oro y el título de hijo predilecto de la ciudad. En él se mostró agradecido por recibir «los mayores honores que la ciudad otorga» y por conseguir «ser profeta en mi tierra, en vida, y recompensado por hacer lo que me gusta». Vázquez resumió sus 23 años al frente del Ayuntamiento explicando que esta labor para él «no supuso un esfuerzo o sacrificio, sino que me llenó de satisfacción y felicidad». Tuvo palabras de agradecimiento y cariño para los que fueron sus colaboradores y que, hoy, «son los continuadores» del proyecto que lideró. También recordó a los que se quedaron en el camino, como Federico de la Fuente, Esteban Lareo y José González Dopeso. Reivindicó, no obstante, el valor especial del acto de ayer porque sirvió «para gratificar y reconfortar a los que más quiero, compensándolos de los momentos amargos e injustos a través de los que intentaron dañar mi honorabilidad y mi credibilidad». Añadió que quien presta oídos a la infamia no es tan ruin ni tan miserable como quien calumnia e injuria «porque cuando desde la política o algún libelo se difama o se manipula, como se intentó contra mi, es que se sabe que siempre hay quien está dispuesto a escuchar la mentira y, lo que es peor, a creerla». Tal y como confesó durante su emotiva intervención como «último alcalde electo», su discurso fue un «alegato apasionado en pro del coruñesismo». Evocó el nacimiento de la ciudad, «barco anclado donde la vista del océano calma y entretiene a la gente», y su espíritu abierto, liberal y de progreso. Como ejemplo de su pujanza económica, social y cultural puso varios ejemplos, entre los que citó al primer grupo periodístico de Galicia, empresas del sector textil, transporte y construcción que cotizan en bolsa; las primeras entidades financieras de Galicia; hospitales públicos y privados «que constituyen áreas de salud de referencia en toda España»; la primera de las orquesta del ámbito nacional o un equipo de fútbol que se conoce en todo el mundo. Francisco Vázquez, que estuvo arropado por el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el secretario de organización del PSOE, José Blanco, también se dirigió a Javier Losada, a quien calificó como un «magnífico alcalde, como no esperaba menos de ti». También le recomendó, a él y a los coruñeses, que no renuncien a proyectos como el que encargó a Joan Busquets, la ampliación del aeropuerto de Alvedro o la necesaria tercera ronda porque «nada de lo que pidamos o nos concedan será gratuito».