La formación inicia la temporada de conciertos del otoño La mayoría de los 72 intérpretes que actuarán, con una media de edad de 17 años, son gallegos
21 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El patio del colegio de los Salesianos de A Coruña fue calificado por varios comentaristas deportivos como «la catedral del fútbol-sala coruñés». Estos días, a ese patio no llegan, al menos durante algunas horas de la tarde, las voces de los futboleros, sino la música de una de las sinfonías de Schubert. Y es que, en el teatro de los Salesianos están ensayando los músicos de Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia. Desde fuera, la melodía atrae, y, al entrar, la primera sorpresa es que, dirigiendo a decenas de jóvenes -la mayoría no llegan a los veinte años- está nada menos que Alberto Zedda. Alejandro Sanz y Rubén Gimeno, los dos directores de la Orquesta Joven, destacan que ésta es la segunda vez que Zedda, que ha superado ya los 75 años, dirige a los muchachos, «y es un encuentro que funciona de manera increíble, porque él recibe la enorme ilusión de los chavales que están empezando, y los jóvenes disfrutan con una persona como Zedda que ha dirigido en todo el mundo y tiene una enorme experiencia». Las Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia está formada por músicos de 13 a 27 años, «y la media es de 17 o 18 años», explica Alejandro Sanz; también indica que a lo largo del año hacen cuatro encuentros, de unos diez días cada uno, en los que preparan un concierto del que luego ofrecen dos actuaciones. En esta ocasión, los dos recitales serán hoy, viernes, en el Auditorio de Vilalba, y mañana, sábado, a las 20.30 horas en el Palacio de la Ópera de A Coruña. En el programa figuran, entre otras obras, la Sinfonía Do Mayor, de Schubert. El método de funcionamiento de esta joven formación musical, a base de encuentros periódicos, se debe a que casi todos los intérpretes que la integran están estudiando, y, por lo tanto, tienen que asistir a las clases. Otro aspecto que señala Alejandro Sanz es que, de los aproximadamente 80 jóvenes músicos que integran la formación, unos 70 proceden de distintos lugares de la geografía gallega y el resto de otras autonomías. Estos muchachos reciben de la Orquesta Sinfónica de Galicia la formación y el apoyo que precisan en cuanto a infraestructura técnica y artística. A cambio, quizá alguno de ellos acabe formando parte un día de la orquesta «madre».