Entrevista | José María Paz Gago La descripción de técnicas de comunicación e ingeniería evidencian que la más universal de las obras cervantinas no es sólo literatura, según este profesor de la Universidade da Coruña
15 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidade da Coruña, José María Paz Gago acaba de ganar el sexto Premio Sial de Ensayo, convocado por la Sociedad Internacional de Amigos de la Literatura, con su libro La máquina maravillosa. Tecnología y arte en El Quijote, de próxima aparición. Es experto en la más renombrada obra cervantina, sobre la que ha escrito, entre otros trabajos, un tratado semiótico. La pieza merecedora del citado galardón profundiza en uno de los aspectos más fascinantes y desconocidos de la considerada primera novela moderna. -¿Qué le motivó a investigar y a escribir sobre la tecnología en «El Quijote»? -Se ha dicho y escrito tanto sobre esta obra durante su cuarto centenario que quería buscar un enfoque original, alejado de los habituales sobre teorías literarias, sociales, religiosas... Además, siempre he trabajado las tecnologías de la comunicación. -¿Cuáles detalla Cervantes en su novela? -Nos habla de ingeniería, de comunicación, de técnicas preaudiovisuales y de automatismos. Las primeras, por ejemplo, están muy bien reflejadas mediante detalladas descripciones de molinos, batanes y aceñas. El molino que se describe en El Quijote era novedad en la época y con el tiempo se reveló como un extraordinario invento para la explotación de energías como la eólica y la hidráulica. El caballo clavileño era un autómata, una especie de artefacto aéreo con unas clavijas que lo hacían funcionar. En uno de los capítulos de la obra se describe con rigor cómo funcionaba la imprenta en el siglo XVI, base de la futura comunicación de masas impresa. -Habla usted de técnicas preaudiovisuales... -En efecto, don Quijote hace preguntas a la cabeza de Antonio Moreno y ésta le responde. El escritor nos dice que estaba hecha en bronce, era hueca y tenía dentro un señor que hablaba. En realidad, Cervantes adelanta en su novela inventos que no aparecerán como tales hasta el siglo XIX. -¿Cuál de ellos considera usted más sorprendente e innovador? -La cabeza encantada. De hecho, don Quijote dice al final del capítulo que es la más extraña y jamás imaginada aventura. Su tecnología, tal y como nos la explica Cervantes, representa, a mi entender, un salto de la imprenta a las técnicas audiovisuales. -Los expertos no se ponen de acuerdo sobre el origen y procedencia de los molinos de viento. ¿Cuál es su opinión? -Yo creo que proceden de Oriente. Probablemente los usaban ya los persas y los asirios, y en España los introdujeron, también probablemente, los árabes. -O sea, que de Holanda, nada... -Los del norte de Europa son posteriores a los introducidos en nuestro país. Cervantes describe en El Quijote molinos de torre, mientras que los holandeses son de trípode, que también los hay en España.