Reportaje | Una reivindicación histórica Un edil socialista propuso la legalización del desnudo en las playas locales en 1984. Torquemada, Voltaire y los nazis fueron citados en una acalorada sesión plenaria
21 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El BNG presentará un ruego en el próximo pleno para que se acote una zona de una playa municipal para nudistas. «O despelote heliófilo é unha práctica cada vez máis demandada», justifica el concejal Mario López Rico, que sugiere como ubicación la playa de As Lapas o la cala de los Moros (Adormideras). «Hay cosas infinitamente más importantes que debatir en esta ciudad», le han replicado ya desde el PP. «No es una prioridad porque no hay demanda», ha avanzado un portavoz del gobierno local. La propuesta no es nueva. En 1984, el entonces concejal socialista Pedro Arias Veira presentó en el pleno una moción para la legalización del topless y del nudismo en las playas del municipio. En realidad, según ha recordado después Arias Veira, el objetivo era menos ambicioso, y la idea era limitar estas prácticas a la playa del Matadero. Así intentó convencer a los ediles en aquel acalorado pleno: «Para los Torquemadas transhistóricos, que haberlos haylos, es obligado decir que en puridad no existe solicitatione ad libidinem in acto nudis . La lascivia no yace en la circunstancia ni en el accidente playero, sino en el alma del voyeur o mirón». Después, fue al grano: «Que sean legalizadas las distintas formas de nudismo en las playas de nuestro término municipal, bien en su variante anglosajona del topless , o hábito de dejar sus pechos al aire en versión homologada, bien en su forma edénica integral (...) Con tolerancia volteriana y gozoso talante, hagamos que los nudistas puedan suscribir el lema de la ciudad en la que nadie es forastero». Le contestó el líder de AP, partido que contaba con 8 concejales, por los 14 del PSOE. «Admiro el desnudo femenino y las obras de arte, pero no puedo admirar el ver al señor Arias desnudo en Interviú y rigiendo los destinos de las finanzas municipales», afirmó José González Dopeso. Álvaro Someso, de La Coruña Unida (cinco concejales), improvisó unos versos: «Siempre fuisteis, don Pedro, enigmático y epigramático, gramático y simbólico, y, aunque os escucho flemático, sabed que a mí lo hiperbólico no me resulta simpático; habladme claro, don Pedro, que, en este pleno sombrío, cualquier claridad de día consuelo y alivio es». Hasta replicó Antonio Campos Romay, que concurrió a las elecciones de 1983 en la misma lista que Pedro Arias: «La sociedad de hoy tiene realmente problemas más urgentísimos que no son éstos que podrían rozar la frivolidad (...) problemas mucho más agobiantes y graves que estar en cueros». Eso mismo ha argumentado el PP... 22 años después. El pleno subió de tono con una nueva intervención de Dopeso: «Ya dijo Cecil Roberts que en Alemania, por el camino del desnudismo, se fue al brazo en alto, y así terminaron en guerra mundial». Fue entonces cuando el alcalde Francisco Vázquez dijo la última palabra: «Ya que se plantea la posibilidad de una guerra mundial por el nudismo, este asunto debe quedar para un más amplio debate». Debate que no se ha retomado hasta el 2006.