Personajes coruñeses | Julia Ares Iglesias
18 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.No sólo es una inquieta esmaltista que busca y encuentra nuevas técnicas, sino que es también una dinamizadora cultural, organizando encuentros y tertulias de los más diversos artistas de su ciudad, a la que quiere de modo entrañable. Nació en A Coruña en 1955, realizando estudios en la escuela de artes Pablo Picasso, cursando varias especialidades artísticas. Su técnica del esmaltado a fuego fue casual, investigándolo, además, de forma autodidacta. Su obra se caracteriza especialmente por la realización de piezas de gran formato, y el empleo del volumen, además de prepararlas a altas temperaturas (más de mil grados). Quizá su trabajo más importante sea la ejecución de mil doscientos esmaltes, todos ellos piezas únicas, que desarrollan la historia de la ciudad de A Coruña y que están insertas en las farolas que iluminan los más de seis kilómetros del paseo marítimo y que le fueron encargadas por el Ministerio de Obras Públicas. Distinciones Entre los premios y distinciones obtenidos pueden destacarse los de la Bienal del Arte del Esmalte en Salou (Tarragona), el Chairman Awards de 1987 y 1995, y el Awards of Artistic Work de 1994, concedidos por el Royal Museum de Tokio, así como el premio del jurado del Centro de Esmaltadores Artísticos de la Argentina. Julia Ares ha realizado exposiciones individuales, además de en su ciudad natal, en el Hostal de los Reyes Católicos de Santiago; la galería de arte San Martín, de Lugo; la nueva sala de exposiciones de Caixa Vigo, el Casino Ferrolano; la galería Kandinsky, de Madrid; la galería de arte Araguaney, de Santiago y en la Casa de la Xunta de Galicia, en Madrid. En cuanto a colectivas, ha expuesto en Los Ángeles (California), Tokio, Moscú, Letonia, Berkeley (Estados Unidos), Buenos Aires, Francia, Hungría, Barcelona, Tarragona y Madrid. Su obra está expuesta, entre otras salas, en el Museo de Salou y en los de Lituania, Letonia, Artes Decorativas de Moscú, la colección Manfred Schwartz, la Casa de Galicia de Buenos Aires y el Museo de Kécskemet de Hungría. Sus obras siempre han llamado la atención, tanto por su diversidad como por su estilo innovador. A buen seguro que su currículo artístico seguirá creciendo.