Los Alvajar vuelven a casa

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

Historias de A Coruña | Un matrimonio republicano Los restos de César y de su primera esposa, Amparo Lópe-Jean reposarán desde hoy en el cementerio de San Amaro, tras permanecer 40 años en Pere Lachaise (París)

12 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Aunque tarde, los restos de César Alvajar y de su primera esposa Amparo López-Jean reposararán desde hoy en el cementerio coruñés de San Amaro, tras permanecer durante cuatro décadas en la necrópolis parisina de Pere Lachaise. César Alvajar Diéguez había nacido en A Coruña en 1892, estudiando Magisterio y Filosofía y Letras en Santiago, donde fundó el semanario La República. A su regreso a su ciudad natal colaboró en los diarios Tierra Gallega (propiedad de la familia Casares) y El Noroeste. También fundó el semanario satírico La Ciudad. Llegó después a La Voz. De 1918 a 1935 fue redactor y redactor-jefe, sucesivamente (aunque desde 1931 ejerció como colaborador, pues presentó su renuncia para poder opinar con libertad en política). También fue jefe de negociado del Ayuntamiento coruñés. Coplas del domingo Entre sus muchos trabajos periodísticos en La Voz destacaron las Coplas del domingo, a mitad de camino entre el ripio y el verso, que llegaron a ser muy leídos y que, recopilados, fueron publicados en un libro titulado Voces al viento, editado en 1930. Alvajar también presidió el Casino Republicano coruñés y el comité del partido Unión Republicana y de la Liga de los Derechos del Hombre. Hay que citar, también, su trabajo (publicado a comienzos de los años 20) sobre El regionalismo gallego: orígenes, desenvolvimiento y soluciones posibles. Con motivo de los sucesos revolucionarios de octubre de 1934, fue detenido en A Coruña y luego procesado. Perteneció, asimismo, a la masonería. Durante la época final de la Segunda República fue nombrado gobernador civil de Soria. En la Guerra Civil, Alvajar estuvo en la zona republicana. Entre los cargos que ocupó destacaron la jefatura de la Delegación de Evacuación de la Junta de Defensa de Madrid; redactor de la Sección de Información del Ministerio de Estado, cuando se trasladó a Barcelona, y redactor de los servicios del Estado Mayor del Ejército de Tierra. Al finalizar la contienda bélica se instaló en París con su familia. El 12 de octubre de 1942 falleció su esposa Amparo López Jean, que en los años 30 presidió en A Coruña la Agrupación de Mujeres Republicanas. Posteriormente contrajo nuevo matrimonio con Marta Siestrunk. Publicaciones En París, Alvajar dirigió La Nouvelle Espagne, revista del Gobierno republicano español en el exilio y, también, hasta su muerte, en 1965, la publicación República, órgano de Acción Republicana Democrática Española. De los hijos del matrimonio Alvajar, hay que destacar que Amparo fue secretaria de Casares Quiroga cuando desempeñó labores de Gobierno; Ana María, destacada violinista, escribió poco antes de morir un magnífico libro de memorias, titulado Soltando lastre , y Javier, que tuvo una importante labor en las organizaciones republicanas del exilio en París, fue, tras la muerte de Franco, alcalde de Carral. Hay que citar, también, que César era tío del hoy director del Instituto de España César Antonio Molina. Versos del exilio Cuando murió César en el exilio, el poeta cubano Alberto Baeza le dedicó Tierra de Ausencia. Se dice en él: «A veces el idioma te dislocó por dentro/ con un ruido de goznes, de tuercas, de alicates/ Viviste en la añoranza de un día sin derrota,/ pero en la angustia diaria de los años veloces/ te derrotó la muerte, poco a poco,/ y en tu vaso de asombro derramó su mirada./ Cuando al fin te enterramos, la tierra era bien poca,/ el cielo era hasta ahora corto para tanta nostalgia./ Llovía sin llover, con un llanto sin ruido,/ los árboles del fondo eran casi ceniza./ Te pusimos tu sueño de España por almohada».